Estamos acostumbrados a ver casos de perros y gatos que superan sus problemas de movilidad
gracias a la ayuda de sillas especiales volviendo a tener una vida normal.
No sólo los perros y gatos se ven beneficiados de estas sillas.

Hoy les presentamos a la coneja Lily que gracias a la labor de la asociación sin ánimo de lucro
“North Texas Rabbit Sanctuary” pudo volver a caminar.

Lily llegó al santuario de conejos con la espalda rota y con sus dos patas traseras amputadas.
Dos veces al día le tienen que controlar su vejiga para controlar las infecciones.

Gracias al carrito especial que le hicieron en el santuario el conejo puede moverse libremente, facilitándole mucho la vida diaria.
En el siguiente vídeo se puede ver al conejo moverse en su silla.