En la carne cruda hay microorganismos propios del animal que podrían producir infecciones alimentarias. Por lo tanto, no es deseable tomar la carne muy cruda. Estos microorganismos son destruidos mediante el calor de la cocción. Se considera que la carne se ha cocido de manera adecuada cuando el interior del alimento alcanza los 65-70°C, en este momento observamos como la carne de ternera adquiere un color más grisáceo y desparece el color rosado del pollo. No obstante, debemos intentar evitar el quemado, ya que contiene sustancias que no son beneficiosas para la salud.

Abc.es 03/03/14