Con el paso del tiempo se hace evidente uno de los mayores miedos que tenemos, nos hacemos mayores y vamos perdiendo memoria, nuestra capacidad de recordar sucesos entrañables, incluso todo lo que hemos sido, es posiblemente el peor de los futuros a los que se enfrenta la humanidad.

Pero estos mismos problemas están ahora sacudiendo uno de nuestros más incansables exploradores robóticos, y los problemas en la memoria flash del Opportunity parecen estar intensificándose.

El Opportunity ha permanecido explorando la superficie marciana durante más de una década, una misión que comenzó en 2004 y tan solo debería haber durado tres meses. Sin embargo, y pese a sus notables éxitos, los inevitables problemas relacionados con la edad comienzan a ser evidentes, por lo que los ingenieros de la misión luchan con la cada vez más preocupante “amnesia” del rover.

Este pequeño robot utiliza dos tipos de memoria para grabar la telemetría de la misión. Su hermano robótico, el Spirit, que lamentablemente sucumbió a los elementos en 2010 tras seis años de arduo trabajo, utilizaba el mismo sistema. Estos dos tipos de memoria se conocen como “volátil” y “no volátil”.

“La diferencia es que la memoria no volátil lo recuerda todo, incluso si se apaga, en la memoria volátil todo se va”, comento John Callas, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, y Gerente del Proyecto Mars Exploration Rover. “La memoria volátil es como el RAM tradicional de un ordenador, la memoria no volátil utiliza la tecnología de memoria flash”.

Por lo general, todos los datos de telemetría se almacena en la memoria flash, por lo que cuando la energía del rover desciende durante la noche marciana o simplemente se reinicia, los datos quedan almacenados al igual que sucede con una cámara digital, las fotos quedan almacenadas en su tarjeta de memoria. Sin embargo, los datos almacenados en la RAM del rover se pierden, al igual que sucede cuando estas escribiendo un documento y el ordenador se reinicia sin previo aviso.

Y uno de los problemas que tiene la tecnología de memoria flash es que, por muy grande que sea, por mucho espacio que tengamos en el pendrive, está limitada a un numero de “lecturas-escrituras”, está limitada la cantidad de veces que la utilizamos, poco a poco esta se va degradando.

Y, tras una década de uso intensivo, la memoria flash del rover es precisamente la que está generando este problema, es la fuente de la constante perdida de datos y los reinicios inesperados que sufre el rover.

“Los problemas comenzaron siendo bastante benignos, pero ahora se han vuelto más graves, como una enfermedad, los síntomas fueron leves, pero ahora, con el paso del tiempo, las cosas se han vuelto más serias”, añadió Callas.

El Opportunity utiliza a otro explorador veterano a modo de enlace de comunicaciones, el orbitador Odyssey, por lo que cada vez que este completa una órbita se envían nuevas órdenes al rover a la vez que este envía la telemetría recogida.

Pero si cuando el Oddisey pasa sobre él en momento en el que se ha reiniciado, estos se almacenan en la memoria no volátil del rover hasta la siguiente oportunidad, así, poco a poco, los datos quedan almacenados y terminan enviándose de forma conjunta. Por ello, el equipo del rover se dio cuenta del problema de la perdida de datos, así, idearon una solución para almacenar los datos en la memoria RAM para enviar estos datos de forma conjunta.

Pero el problema de memoria flash se ha convertido en un problema mayor que la pérdida de datos valiosos. A medida que el rover intenta guardar datos en la memoria flash, y en varias veces sin éxito, su software hace que el rover se reinicie. Si se envía una nueva secuencia de órdenes al rover, este se reinicia una y otra vez, olvidando las órdenes anteriores, olvidando que es lo que se le pidió hacer en la anterior ocasión.

“Básicamente, el rover detiene lo que estaba haciendo, porque no estaba seguro de lo que causó el reajuste”, comento Callas. “Así que interrumpe nuestra misión científica en la superficie de Marte.

Pero ahora, y para mayor temor del equipo del rover, los fallos del Opportunity han mostrado su lado más oscuro, ha dejado de comunicarse con el control de la misión durante el periodo de vacaciones de Navidad.

A medida que el equipo comenzó sus vacaciones, un periodo que durara unos tres soles (días marcianos), comenzaron a enviar órdenes para que el rover siguiese funcionando sin supervisión. Durante el primer sol, el rover funciono tal y como estaba previsto, pero llegados el segundo y el tercer sol, el rover no solo dejo de ejecutar las ornedes, sino que tambian ha dejado de comunicarse con el control de la misión.

Afortunadamente, tras enviar una nueva serie de órdenes al rover, este respondió con un tranquilizador “bip” para luego continuar con su trabajo.

Al parecer, el origen de todos estos problemas se encuentran en uno de los siete bancos de memoria instalados en el Opportunity.

Ahora que el culpable ha sido identificado, los ingenieros del JPL han desarrollado una técnica que obligará al software del rover ignorar el banco de memoria dañado para utilizar únicamente los otros seis bancos que aparentemente permanecen en perfecto estado. Un trabajo que podría durar un par de semana.

Pero aparte de este giro de eventos problemático, Callas se sorprendió por el aparente buen estado de salud del resto de equipos del rover, aunque se muestra realista sobre el futuro de la misión” cualquier cosa puede fallar en cualquier momento”, señalo.

El Opportunity ha recorrido ya más de 40 kilómetros, un pequeño maratón que le ha llevado a explorar un valle que contiene una variedad de minerales arcillosos que sólo podrían haber sido formados en un entorno de agua con un pH neutro.

Así, mientras mantenemos los dedos cruzados para que se pueda solucionar los problemas de memoria del rover, hay que recordar el potencial que aún le queda a esta misión, una misión que tan solo debería haber durado tres meses y sigue mostrándonos las maravillas que se esconden en el planeta rojo, añadiendo más piezas al rompecabezas habitabilidad de Marte.

espacioprofundo.es 30/12/14

La “amnesia” del Opportunity | Espacio Profundo