Una alimentación saludable incluye como fuente principal de energía los hidratos de carbono, nutriente que se encuentra fundamentalmente en los farináceos (pan, pasta, arroz, pan y patata). Lo ideal es alternar estos alimentos y escoger, siempre que sea posible, su versión integral.

Por lo tanto, una alimentación que tenga como base los farináceos como el arroz es un buen inicio pero para que sea saludable es necesario incluir el resto de grupos de alimentos en cantidades adecuadas, como frutas y verduras, pescados, productos lácteos desnatados, aceites vegetales etc.

Recuerda que lo fundamental es tomar cantidades moderadas de cada tipo de alimentos y variar mucho.


Abc.es 02/03/14