La unión entre estos dos se nota cada día, y es que toman la opinión del otro como una súper familia



La conocida actriz Nicole Kidman no acepta un sólo papel sin que su marido, Keith Urban, le de antes el visto bueno,
ya que ambos se encargan de comprobar que todo proyecto sea compatible con los planes de la familia.

"Cuando me ofrecen cualquier papel, pregunto literalmente: '¿Esto va a funcionar con nuestra familia?'
Le pregunto directamente a Keith, y en alguna ocasión la respuesta ha sido negativa y consecuentemente he rechazado un papel.
Es algo que acepto sin ningún problema, porque mis hijos y mi matrimonio son mi absoluta prioridad,
por lo que es algo bastante fácil de aceptar", declaró Nicole a la revista Radio Times.

Aunque desde su boda con el músico en 2006 la intensidad de la carrera de la intérprete ha disminuido y suele protagonizar
uno o dos títulos al año, en los últimos meses ha encarado una de sus épocas más prolíficas.

A ello han contribuido sus tres últimos trabajos, de los que valora la variedad de registros que le han ofrecido personajes
tan diferentes entre sí.

"Mi deseo, sobre todo ahora que me hago mayor, es dar vida a personajes complejos, con matices.
Así lo han sido los de The Paperboy, Stoker y Grace de Mónaco. Es genial ser una actriz de matices,
jugar la carta de tener el papel principal siempre está bien pero lo más interesante llega con la variedad de registros", aseguró.

"No me interesa interpretarme a mí misma, ni encarnar el mismo personaje una y otra vez.
No funciono bien cuando tengo que ser una chica cualquiera, no es para mí. En cierto modo,
cuanto más extremo sea el trabajo, mejor", concluyó Nicole Kidman.