Varios perros de raza beagle que hace cuatro años se sometieron a una innovadora terapia
contra la diabetes de tipo 1 se han curado de su enfermedad y aunque sus páncreas no funcionan
ya no necesitan las dos inyecciones diarias de insulina para reducir sus elevados niveles de glucosa en sangre.

Gracias al gran trabajo de los investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
los cinco perros que fueron tratados hace años ya no tienen diabetes.
Están curados y no tienen ningún efecto secundario ni siquiera en el peso o en las tan frecuentes cataratas.



Fátima Bosch, catedrática de la UAB, explica que la terapia es muy poco invasiva y que en una sola sesión
de varias inyecciones en el músculo de las patas traseras del animal se introducen unos virus inertes
a los que se les ha colocado en su interior genes que luego serán los responsables del éxito de la terapia.

“Hemos demostrado que la terapia es segura. Todos los perros han sobrevivido a largo plazo:
si no los hubiéramos tratado se habrían muerto“, explicaba Bosch.