En la fase de desarrollo embrionario, cuando el corazón y otros órganos importantes comienzan a formarse, moscas, gusanos y humanos comparten genes decisivos, claves para el funcionamiento de las células animales. Estos conjuntos celulares comunes entre las tres especies son también los que, en un futuro, les conducen a paceder determinadas enfermedades. Así lo revelan los resultados de un estudio, publicado en la revista "Nature" y en el que han participado investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona. La investigación, que arrancó hace cuatro años y recoge el resultado de 575 experimentos de secuencias de ARN de tejidos de las diferentes especies, concluye que las células animales, sean de mosca o humano, tienen un funcionamiento básico similar, y los mecanismos moleculares son los mismos para que la célula funcione correctamente.

"Los grupos de genes identificados trabajan juntos en las tres especies mencionadas en esa fase incipiente del desarrollo. Algunos de ellos, sin duda, estarán relacionados con determinadas enfermedades que puedan aparecer en un futuro, por lo tanto cuánto más sepamos de ellos y de su comportamiento, mejor lo tendremos para poder combatir las dolencias en las que se encuentran expresados", explica a ABC Sarah Djebail, co-autora del trabajo e investigadora del CRG. Subraya que, aunque los resultados de la investigación no tendrán un impacto inmediato en la práctica clínica, "con este hallazgo ofrecemos a la comunidad científica un mapa de las regiones más importantes del genoma que puede ayudarles a encontrar en un futuro no lejano nuevos caminos para combatir algunos cánceres hoy incurables",

La investigadora destaca la importancia del hallazgo dado que "es la primera vez que especies tan distantes se comparan de forma tan minuciosa”.

Los investigadores, liderados por Roderic Guigó y que han trabajado conjuntamente con científicos de la Universidad de Yale (EE. UU.), llevaron a cabo 575 experimentos de secuenciación de ARN de diferentes tejidos y en diferentes condiciones y observaron que las tres especies cuentan con una proporción similar de transcripción de genes. Además, concluyeron que parte de estos conjuntos de genes actuarían durante el desarrollo embrionario de las tres especies, lo que podría confirmar la creencia de que todos los animales pasan por un mismo estadio durante el desarrollo.

Modelo universal

En este sentido, según la experta del CRG, la investigación ha servido para crear un modelo universal válido para las tres especies que permite "predecir de forma cuantitativa la expresión de los genes a partir de la actividad bioquímica del ADN". "Eso, a la larga, nos permitirá saber si están o no expresados en una enfermedad", precisa Djebail.

La científica hace hincapié en la necesidad de "no solo centrarnos en los genes que producen proteínas, sino también en otros del ARN que son más exóticos y que nos ayudan a completar el conocimiento sobre el cuadro de algunas enfermedades".

abc.es 27/08/2014