Un jugador de baloncesto que estaba celebrando su anotación, le metió tremendo golpe al árbitro.

El jugador por la emoción de su jugada no se da cuenta de que muy cerca de el esta el árbitro así
que sin querer al celebrar su enceste el le dio un trancazo a puño cerrado.

Lo bueno es que el arbitro entendió que no fue intencional y lo perdono hasta se fue sonriendo hasta su lugar.