Representación artística de la súper-Tierra Gliese 832c.

Un nuevo planeta ha sido descubierto, y como sucede siempre lo primero que nacemos es comprobar su nivel de habitabilidad, pero en esta ocasión podríamos haber encontrado por fin un mundo con grandes posibilidades.

A tan solo 16 años luz se encuentra una enana roja de unos 11.500 millones de años de edad y que ha sido bautizada como Gliese 832, tan cerca que incluso puede llegar a verse con un pequeño telescopio, y junto a esta estrella hay una súper-tierra que podría situarse a la cabeza de los mundos potencialmente habitables.

En 2009 se descubrió la presencia de otro mundo junto a este pequeño sol, pero este era similar a un Júpiter helado.

Debido a que el brillo y la energía liberada por las enanas rojas es mucho menor que el generado por nuestro Sol, las regiones habitables del sistema deberían encontrarse muy cerca de ellas, y Gliese 832c parece situarse justo en ella además de poseer un periodo orbital de unos 36 días, mientras que su compañero planetario, Gliese 832c completa una órbita en 9,4 años.

Esta súper-Tierra recién descubierta encierra en su interior una masa 5,4 veces mayor a la de nuestro mundo, pero lo más llamativo es que el equipo que realizo este descubrimiento indica que a su superficie llega aproximadamente la misma cantidad de energía que recibe la Tierra del Sol.

“El planeta podría tener temperaturas similares a la Tierra, aunque con grandes variaciones estacionales (debido sobre todo a la excentricidad de su órbita)” señala un comunicado de prensa del Planetary Habitability Laboratory, pero este comunicado también advierte que la idea generalizada es que las súper-Tierras poseen atmosferas mucho más densas que la de nuestra Tierra, por lo que las temperaturas en su superficie podrían ser demasiado altas, convirtiéndolo así en una especie de “súper-Venus”.

El llamado Índice de Similitud Tierra (ESI), una medida que nos señala cuán similares físicamente son los objetos de masa planetaria con respecto a la Tierra, de esta forma un 1 indicaría la presencia de un mundo idéntico al nuestro, y mientras que Marte apenas alcanza un ESI de 0,6, Gliese 832c tiene una ESI de 0,81, lo que sería comparable con otros dos mundos que también muestran un alto potencial de habitabilidad, Gliese 667Cc (ESI=0,84) y Kepler-62 e (ESI=0,83).

Pero el índice ESI tan solo puede fijarse en el tipo de estrella, la masa del planeta y la distancia que lo separa de su sol, y aunque los 16 años luz que nos separan de él son relativamente pocos, todavía hay muchas incógnitas, por ejemplo, desconocemos la composición básica de su atmosfera, y es que los gases presentes en la atmosfera de un planeta lo pueden convertir en algo totalmente diferente a la Tierra.

El equipo, liderado por Robert A. Wittenmyer de la UNSW en Australia, también señalo que mientras que los sistemas planetarios similares al nuestro parecen ser algo extraño en la Vía Láctea, el sistema Gliese 832 es como una versión a escala reducida de nuestro propio Sistema Solar, con un planeta similar a la Tierra en el sistema interior y un planeta gigante como Júpiter en el sistema exterior.

También señalan que el planeta gigante pudo haber desempeñado un papel dinámico similar en el sistema Gliese 832 al desempeñado por Júpiter en nuestro Sistema Solar.


espacioprofundo.es 26/06/14