Una imagen del Herschel antes de su lanzamiento. Este telescopio tiene un espejo de 3,5 metros y unas 2,8 toneladas. Crédito ESA

espacioprofundo.es 3 /11/12

El telescopio espacial Herschel de la Agencia Espacial Europea, pronto finalizará su trabajo, su misión es observar el universo infrarrojo. Cuando este concluya, algunos científicos han sugerido enviarlo directamente contra la Luna. Un sacrificio que ayudará a revelar la existencia de agua incrustada debajo de la superficie lunar.

Sugerido por un equipo internacional de más de 30 científicos planetarios, este escenario tiene que ser aprobado por el director de la agencia antes de finales de año.

La misión del Herschel, que costó 1.400 millones de dólares, terminará algún momento de marzo del 2013, cuando se agote el helio que sirve para mantener baja la temperatura de sus instrumentos infrarrojos, una vez esto suceda, estos instrumentos se vuelven completamente inútiles.

Equipado con un espejo primario de 3,5 metros de diámetro, Herschel es el mayor telescopio jamás lanzado al espacio. Mide cerca de 8 metros de largo por 4 de ancho.

Diseñado para observar el interior de regiones de formación estelar, galaxias distantes descubrir, estudiar el polvo interestelar, y observar los objetos del sistema solar, los detectores de Herschel se enfrían tan bajo como 0,3 Kelvin, o menos 459 grados Fahrenheit.

Cuando el suministro de helio del telescopio se agote, los detectores de Herschel se calentarán y no tendrán la sensibilidad requerida para recoger la luz infrarroja. Puesto en marcha en mayo de 2009, tenía 2.300 litros de helio líquido, pero este hierve poco a poco en el espacio.

“Tenemos que poner la nave en algún lugar para la posteridad”, comento Göran Pilbratt, de la ESA. ”No queremos verlo caer sobre nuestras cabezas”.

Son dos las opciones que baraja la ESA, enviarlo directamente contra uno de los polos de la superficie lunar o situarlo en una órbita solar que no suponga un riesgo para el planeta en, al menos, los próximos cien años.

Si se aprueba enviarlo a la Luna, la misión Herschel crearía un cráter mayor que el realizado por el impactador lunar LCROSS de la NASA, impactó contra el polo sur de la Luna en 2009. Este nuevo impacto serviría para buscar esa preciada agua para las futuras misiones humanas a la Luna.