El 8 de septiembre comenzó una de las misiones más apasionantes y ambiciosas de la NASA. Su nombre es OSIRIS-REx (Origins Spectral Interpretation Resource Identification Security-Regolith Explorer, es decir, Orígenes, Interpretación Espectral, Identificación de Recursos, Seguridad, Explorador de Regolito).

O lo que es lo mismo, la NASA envía una nave hasta el asteroide Bennu en un viaje de 2 años que volverá a la Tierra en 2023. En dicha nave va incluido un vehículo de instrumentación científica para recoger muestras y dar respuesta a los 5 objetivos que la agencia espacial se plantea.

5. Llevar una cápsula del tiempo desde el nacimiento y origen del Sistema Solar de vuelta a la Tierra

El investigador principal de OSIRIS-REx, Dante Lauretta, dice que este es el verdadero motivo y objetivo del programa. Afirma que Bennu es una cápsula de las etapas más tempranas de la formación del Sistema Solar.

El origen de Bennu se remonta a la época en la que nuestro Sistema Solar era una nube de polvo alrededor de una protoestrella. Supuestamente, este cuerpo debe contener agua helada y material orgánico que son clave para conocer el origen de la habitabilidad de la Tierra y la aparición de la vida.

4. Interpretación espectral y análisis de la composición de Bennu

Obviamente, la misión OSIRIS-REx pretende refinar los descubrimientos e hipótesis sobre la composición de Bennu, que ha sido objeto de deseo de los investigadores desde 1999, año en que se descubrió el asteroide. Ahora sabremos si lo que se cree hasta hoy es real. Además, la información recolectada será muy útil para entender otros miles de rocas en el Sistema Solar.

3. Identificación de recursos mirando a futuras operaciones de minería

Diversas empresas privadas han puesto ya sus objetivos futuros en las extracciones mineras en asteroides. La misión OSIRIS-REx será pionera en el desarrollo de la tecnología y capacidad necesaria para analizar la superficie de la roca, poner el foco en la composición y minerales, identificar las regiones interesantes y hacer un mapa de prospección para futuras aventuras mineras en asteroides.

2. Estudiar la trayectoria de Bennu para evitar potenciales colisiones de asteroides

Aunque Bennu no es un asteroide muy grande, tiene el tamaño suficiente para hacer daño en un hipotético choque con la Tierra, evento que podría tener lugar en el siglo XXII.

Con la información que se obtenga en la misión OSIRIS-REx se estudiará el Efecto Yarkovsky. Dicho efecto estipula que un asteroide absorbe energía del Sol y la emite como calor. Esta emisión empuja a la roca y puede cambiar su trayectoria con el tiempo. De hecho, Bennu la ha variado unos 160 kilómetros en los últimos años. Igual sucede con cientos de objetos en el Sistema Solar que con el tiempo podrían ser potencialmente peligrosos.

1. La exploración del regolito para entender cómo se comportan las partículas de la superficie en microgravedad

El último objetivo de OSIRIS-REx es explorar el regolito, que es el manto de polvo y grava que existe en la superficie de muchos objetos celestes. Dado que los investigadores no comprenden cómo funcionan los mecanismos de un entorno con microgravedad, parece este el momento indicado para estudiar dichos ambientes en el asteroide Bennu.

No cabe duda de que OSIRIS-REx es una misión de la NASA muy ambiciosa. Ya ardemos en deseos de conocer los primeros resultados, aunque toca aguardar un tiempo. De momento, esperar que tengan mucha suerte y que todo vaya genial.

batanga.com / Pedro González Núñez 09/09/16

Estos son los 5 grandes objetivos de OSIRIS-REx, la innovadora misión de la NASA al asteroide Bennu