... Seguramente en más de una ocasión te has molestado porque algún dulce o cualquier otro alimento que has dejado sobre la mesa, rápidamente se ha llenado de una legión de hambrientas hormigas. Este tipo de situaciones nos hacen maldecir a estos insectos con más frecuencia de la que quisiéramos, y aunque es cierto que es algo indeseable, debes saber que este “daño colateral” no es nada comparado con los enormes beneficios que estos insectos le traen al planeta en que vivimos. Te presentamos algunas de las razones por las que no podríamos vivir sin las hormigas.

Las hormigas airean el suelo y mejoran el drenaje

Aunque en este campo siempre se menciona primero a las lombrices de tierra y se les suele conceder todo el crédito, las hormigas hacen en realidad un mejor trabajo en la mejora de la estructura del suelo que estos anélidos, sin demeritar para nada a estos últimos.

Al construir sus nidos y galerías subterráneas, millones de hormigas alrededor del mundo contribuyen a mejorar su calidad de manera significativa. ¿De qué manera? Pues redistribuyendo los nutrientes al remover las partículas del suelo de un lugar a otro, y mejorando la circulación del agua y el aire en el subsuelo, beneficiando así el crecimiento de las plantas.

Las hormigas mejoran la química del suelo

Las hormigas almacenan grandes cantidades de comida tanto adentro como cerca de sus sitios de anidación, lo que añade una gran cantidad de materia orgánica al suelo. También excretan residuos y dejan abundantes restos de comida, todo lo cual cambia la química de la tierra (por lo general para mejor). El suelo afectado por la actividad de las hormigas suele tener un pH cercano al neutro y más rico en nitrógeno y fósforo que otros donde no hay muchas hormigas.

Las hormigas dispersan las semillas

Las hormigas proporcionan un servicio inestimable a las plantas mediante el transporte de sus semillas a hábitats más ricos en nutrientes. Estos insectos suelen llevar las semillas a sus nidos, donde algunas echarán raíces en la tierra fertilizada.

Las semillas transportadas por las hormigas también estarán mejor protegidas de los animales que se alimentan de ellas, y tendrán menos probabilidades de sucumbir a las sequías. Esta dispersión es particularmente útil para las plantas en ambientes difíciles o competitivos, como los desiertos áridos o los hábitats con incendios frecuentes.

Las hormigas se comen las plagas

Aunque las hormigas solo buscan una comida nutritiva y no eligen realmente a sus presas en función de su estatus como una plaga, lo cierto es que muchos de los bichos que se comen son los mismos que preferiríamos que no estuvieran en grandes números porque afectarían nuestros cultivos o nuestra salud.

Así, las hormigas devoran una gran cantidad de garrapatas y termitas si surge la oportunidad, pero también otros artrópodos más grandes como escorpiones, cucarachas o chinches. Las molestas hormigas de fuego, cuyas picaduras son tan dolorosas, son particularmente efectivas en el control de plagas en los campos agrícolas.

..... batanga.com 04/11/14