Espacioprofundo.es 05/04/13

Viejas, cansadas y casi desnudas, algunas de estas estrellas solitarias han sido injustamente calumniadas y acusadas durante décadas de ser las culpables de algunas de las explosiones más poderosas del universo, incluso se las ha acusado de ser las culpables de extinciones masivas en nuestro mundo.

Pero ahora, dos astrónomos holandeses dicen que los verdaderos culpables podrían ser parejas estelares que luchan entre sí. Lo que es más, estos accidentes de tráfico cósmicos sólo parecen ocurrir en las pequeñas galaxias enanas, reduciendo las probabilidades de una explosión catastrófica en nuestro vecindario galáctico.

Estas explosiones son lo que se conocen como estallidos de rayos gamma, destellos de radiación de alta energía. Estos destellos tienen una duración muy irregular, los hay que duran unos segundos y los que duran hasta varios minutos. De acuerdo con la teoría más aceptada, son el resultado de la rápida rotación de los núcleos expuestos de estrellas que terminan colapsando en agujeros negros. Debido a la excepcional velocidad de giro de la estrella, lanzan al espacio chorros a velocidades cercanas a la de la luz, enviando así un enorme flash de radiación.

En menos de un minuto, un estallido de rayos gamma puede liberar más energía que la que proporcionaría nuestro Sol en más de 10.000 millones de años. Esta imagen ha provocado que muchos se imaginen como uno de estos chorros de energía extrema alcanzan la Tierra, provocando así la eliminación de casi toda la vida de nuestro mundo. Y existen temores crecientes de que un evento futuro similar provoque la irremediable desaparición de la humanidad.

Sin embargo esto no está del todo claro, sobre todo porque se desconoce el porqué el núcleo de una estrella puede llegar a girar tan peligrosamente rápido. A medida que envejecen, las estrellas tienden a reducir su velocidad de giro, así que habría que pensar en una influencia externa que provoque el aumento de velocidad de giro. También sucede que estos núcleos de rápida rotación deberían estar presentes en todo el Universo, incluyendo los brazos espirales de nuestra galaxia, la Vía Láctea. El problema es que hasta ahora, estas explosiones de rayos gamma se han registrado casi exclusivamente en las galaxias enanas más insignificantes.

Edward Van den Heuvel de la Universidad de Amsterdam y Simon Portegies Zwart del Observatorio Leiden creen saber por qué. Sugieren que estos brutales fuegos artificiales son el resultado de dos estrellas masivas se chocan después de que ambas hayan perdido sus capas exteriores.

Las estrellas más masivas son más comunes en las galaxias enanas que muestran ser capaces de formar nuevas estrellas. Cuando dos de estas estrellas gigantes se acercan demasiado, comienzan a orbitar entre sí. En el caso de que se acerque a este sistema una tercera estrella, provocaría una serie de perturbaciones gravitacionales que llevarían finalmente al choque de las estrellas, combinando su material y dando lugar al nacimiento de una nueva estrella. Si este impacto se produce en el ángulo correcto, aumentaría terriblemente el giro de la nueva estrella nacía de este “encontronazo estelar”.

“Nuestro escenario sólo funciona en estos grupos pequeños y densos”, señala Van den Heuvel, lo que implica que estos largos estallidos de rayos gamma no tienen su origen en nuestra Vía Láctea, sugiriendo a la vez que la Tierra está a salvo de estas explosiones repentinas de la radiación.

Para producir este tipo de explosiones de rayos gamma, las estrellas deben deshacerse de sus envolturas de hidrógeno y helio y dejar desprotegidos sus grandes núcleos de carbono y oxígeno, que terminaran chocando.

Como señala Stan Woosley de la Universidad de California, Santa Cruz, cuando una estrella agota su combustible, también puede quedar su núcleo completamente expuesto al espacio exterior, planteando así algunas dudas sobre esta teoría. ”Es muy poco probable, debido a que las estrellas sólo existen en este estado por un tiempo”.

Sin embargo, Portegies Zwart piensa que en realidad es el punto fuerte del nuevo modelo. ”Después de todo, las explosiones de rayos gamma son extremadamente raras”.