El dicho «no te vayas a dormir enojado» no solo es un consejo de vida sino que también una forma de cuidar a psiquis a largo plazo, al menos así lo dice la ciencia.

Un estudio científico descubrió que las personas que se van a dormir después de una experiencia desagradable tienen mayores posibilidades de que esta quede grabada en su memoria, nosotros te contamos de qué se trata esta interesante investigación.

No te vayas a dormir con sensaciones negativas

Una imagen que nos choca, tener una pelea, estar ante una situación desagradable, todas causas para tener una sensación negativa en la cabeza y que se puede quedar contigo si es que no las resuelves antes de dormir.

Un grupo de científicos de la Universidad London Collegue realizó un experimento para entender cómo el irse a acostar con negatividad hacía que aquello que lo provocó, por más pequeño que sea, nos queda grabado en la memoria.

Para ello trabajaron con un grupo de 73 voluntarios, todos varones, exponiéndolos a una serie de imágenes desagradables que se relacionaban con un rostro neutral, asociando a personas con actos terribles.

Al día siguiente se les volvió a enseñar un conjunto de fotos horrorosas también asociadas a un rostro. Media hora después se les pidió pensar sobre la mitad de las imágenes y suprimir de su cabeza el resto.

Los científicos descubrieron que si no se intentaba suprimir esas imágenes horribles y negativas rápidamente, los participantes tenían mayores probabilidades de recordarlas al día siguiente. Asimismo aquellos participantes que mostraron más problemas a la hora de reprimir recuerdos, también eran más propensos a cargarlos consigo incluso después de una buena noche de sueño.

¿Cómo el cerebro guarda las sensaciones negativas en la memoria?

Los encargados del estudio revisaron los cerebros de los participantes en las diferentes fases mediante resonancias y notaron que cuando no se suprimía una memoria de inmediato, esta se iba extendiendo a distintas zonas del cerebro relacionadas con diferentes procesos y tipos de memorias.

En cambio, cuando se suprimía rápidamente esa memoria o pensamiento negativo antes de ir a dormir, esta no conseguía extenderse a otras áreas del cerebro más allá de la encargada de las memorias temporales.

La conclusión de este estudio es que mientras más demoremos en borrar de la cabeza un pensamiento, situación o imagen negativa hay mayores posibilidades de que nos siga acompañando después, ya que le damos tiempo al cerebro para que la grabe.

En cambio, cuando solucionamos eso que nos afecta negativamente lo más pronto posible y nos vamos a dormir sin ese peso asociado a lo malo, nuestra memoria no tenderá a almacenarlo o lo hará de forma menos profunda.

Los resultados de esta investigación son útiles a la hora de desarrollar técnicas para evitar que personas que pasaron por una situación horrible puedan sufrir estrés post traumático y, creen que el intentar mantenerlos despiertos por la mayor cantidad de tiempo posible mientras se trabaja en suprimir ese recuerdo podría evitar traumas graves a corto y largo plazo.

vix.com / Isabel Valenzuela 01/12/16

Esta es la razón por la que, según la ciencia, nunca debes irte a dormir enojado