En la Universidad de Oxford suena una campana constantemente, pero si intentas pararla te ganarás el odio de todos los científicos de allí, porque se trata de uno de los experimentos más misteriosos del lugar.


Según una nota lleva activada desde 1840 (aunque es posible que lleve incluso desde 1825); desde entonces no se ha parado ni una sola vez, y lo mejor de todo es que no está conectada a la red eléctrica. En efecto, esta campana lleva mas de siglo y medio funcionando con la pila integrada, y nadie sabe cómo, ni se atreven a tocar el dispositivo por temor a afectar las condiciones del experimento. Se sabe que la pila usada es la que se conoce como “pila de Zamboni” o pila seca, creada por el físico italiano Giuseppe Zamboni en 1812, pero no su composición.

La pila que dura, y dura, y dura

Las pilas de Zamboni son de las primeras pilas eléctricas inventadas, y fueron utilizadas incluso hasta los 1980, pero desde entonces fueron olvidadas, sustituidas por las pilas y baterías convencionales. Su composición puede variar, y en el caso de la campana de Oxford sabemos que el exterior está recubierto de sulfuro; pero en su interior puede haber discos de plata, zinc, u otros materiales desconocidos.
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Sea lo que sea que lleve dentro, ha conseguido que siga sonando hasta ahora; eso sí, no lo hace como el primer día. De hecho si pasases al lado ni te darías cuenta de que está activada, ya que a la batería ya no le queda casi nada de carga; se calcula que consigue apenas 1 nanoamperio, lo suficiente como para mover el pequeño badajo como podemos apreciar en el vídeo, pero no para producir un sonido notable.

Pese a todo, los científicos llegan a asegurar que es más probable que el badajo se desgaste antes de que a la batería se le acabe todo el jugo. Pero cuando llegue el momento en el que los científicos puedan abrir el dispositivo, ese día será especial en Oxford.

omicrono.com / 25 enero, 2015 — Adrian Raya

Esta batería lleva funcionando 175 años... y nadie sabe cómo