Los frutos secos destacan por su elevado contenido energético y su aporte en ácidos grasos insaturados y fibra. Además, se considera uno de los alimentos clave de la dieta mediterránea.

Lo ideal es tomar un puñado al día al menos tres veces por semana, y la mejor opción es que sean crudos.

No obstante, es preferible tomarlos a media mañana, a la hora de la merienda o durante la comida o la cena y evitar tomar este tipo de alimentos en la sobremesa.


Abc.es 06/02/14