Los expertos aconsejan no exponerse directamente al sol durante la comida ni en las horas posteriores y, en caso de querer refrescarse un poco en el agua, es preferible hacerlo progresivamente, nunca de forma brusca.

Si comemos al sol, se recomienda que nos tapemos con un parasol o un gorro y que la comida no sea copiosa (fruta, zumos, gazpacho, ensaladas, etc.).


Abc.es 05/02/14