Los descubrimientos arqueológicos no paran. Primero se encontró el fósil de un dinosaurio desconocido dentro de opalo, en Australia, y ahora un sorprendente hallazgo llega para volarnos la cabeza a todos. Se trata de una cabeza de lobo gigante en perfecto estado.

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Este impactante descubrimiento se dio gracias a Pavel Efimov, un ciudadano ruso que sólo caminaba por la orilla del río Tirekhtyakh, en Yakutia, y vio a través del permahielo cómo la cabeza se asomaba. Lo desenterró y entregó la pieza a los arqueólogos de la comunidad.

«Cabeza gigante de lobo Pleistoceno descubierta en Siberia, con impresionantes colmillos todavía gruñendo, después de 40,000 años».

De acuerdo con The Siberian Times, los científicos japoneses a quienes se les entregó el fósil descubrieron que esa cabeza perteneció a un lobo adulto de casi 4 años de edad. El espécimen vivió en la Tierra durante el pleistoceno, hace más de 40 mil años.

Según los análisis, el fósil aún contaba con dientes y su cerebro estaba casi completo, algo muy raro en este tipo de descubrimientos.

En entrevista para TST, Albert Protopopov, de la academia de ciencias de la república de Sakha, aseguró que este hallazgo es muy emocionante:

«Este es un descubrimiento único porque son los primeros restos de un lobo completamente desarrollado del pleistoceno que conservó su tejido. Vamos a comparar esta especie con las actuales para entender cómo las especies evolucionaron y así reconstruir su apariencia.»

La cabeza mide cerca de 40 centímetros, lo que significa que es casi la mitad del tamaño del cuerpo de un lobo actual, que llegan a medir hasta 86 centrímetros de largo. Esto nos muestra un poco de la historia de la evolución de estos letales cazadores.


El Museo de Historia Natural de Suecia se encuentra analizando su ADN, para entender mejor a la criatura. No obstante, la cabeza está ahora en Tokyo, para la exhibición de los mamuts lanudos y animales congelados.

¿Qué te parece este increíble descubrimiento?

vix.com / Esteban Luján, 11/06/2019


Encuentran el fósil de una cabeza de lobo prehistórico ¡y mide casi medio metro!