Las propiedades de este mineral se aplican a la medicina natural y aunque es pequeño, sus beneficios son altamente efectivos en la salud.

Actúa, principalmente, sobre el estado de ánimo al consumirlo, aliviando la fatiga y combatiendo la depresión. Presente en muchos alimentos de uso diario como pescados, tomates, pepinos o champiñones.

El litio también participa en los neurotransmisores mejorando la transmisión nerviosa, anticipando un mayor bienestar corporal y mental.

Mejora las afecciones cardíacas que podamos padecer al disminuir los niveles de potasio en la sangre. Por eso se recomienda comer lácteos y huevos.

Aumenta los niveles de energía si consumimos unos 300mg al día, bien de forma directa a través de gotas o bien en alimentos.

Y sirve, por muy descabellado que parezca, para limpiar las células. Gracias al litio desechan la parte que ya no sirve contribuyendo a mejorar nuestra salud celular.

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¿En qué te puede favorecer la ingesta de litio?