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Tema: En el amparo de la oscuridad

  1. #1
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    Predeterminado En el amparo de la oscuridad

    Cuando Katt apagó la lámpara de su mesilla ya era casi medianoche. Sus parpados cayeron como si fueran de plomo. Había sido un día largo, que empezó a las 6 de la mañana en Nueva York. El viaje por tren había sido fatigoso, nueve horas de paradas, estaciones y salidas. Hubiera querido estar despierta cuando volviera Jack, pero no lo consiguió, adormeciéndose un momento, mientras una balada se oía en la lejanía, en el aparato de música….

    Un leve sonido de voces y risas se introdujo en su adormidera, Katt se agitó tensa intentando apartar de su el ruido pero era persistente. Por fin abrió los ojos y miro los numerosos fosforescentes del despertador. Faltaban 10 minutos para las 3 de la mañana. Se tendió de espadas, prestando atención al ruido.

    Parecía llegar del angosto pasillo que comunicaba las dos habitaciones. Había alguien con Jack, pero el sonido que le llegaba era borroso para saber cuántas personas eran. Permaneció silenciosa, tumbada en la oscuridad. Al cabo de un rato las voces, parecían que se habían apagado; cerro los ojos y se durmió.

    No duró mucho tiempo, se oyó el click de la luz y una repentina explosión de luz la despertó. Se sentó en la cama parpadeando ante la cegadora luminosidad. Sus ojos se acostumbraron rápidamente.

    La puerta de comunicación estaba medio abierta y por ella asomaba Jack, que la miraba. En vez de irse, la abrió de par en par. Estaba desnudo y arrastraba un pañuelo. Se detuvo en el centro de la habitación, se quedo mirándola y empezó a acariciarse el miembro hasta que este se irguió.

    Katt, le miro la cara…..Súbitamente Jack se rio, se dio la vuelta y dijo:

    -Mike, entra querido. Voy a enseñarte como tratar a una fría alemana.

    Mike apareció en el umbral. También estaba desnudo y llevaba una botella de coñac. La miro y soltó una risa de borracho.

    -¡Sal de la cama, mala puta! – gruño Jack

    Katt salió de la calma silenciosamente; su camisón de algodón blanco barría el suelo a sus pies. Se quedo quieta, enfrentándose a él.

    -Mike arráncale el camisón – ordenó Jack

    Sin dejar de oír risitas, Mike se acercó a ella a pasos menudos. Le pregunto, balanceando la botella de coñac:

    -¿Quieres un trago, querida?

    Katt le miro sin contestar.

    -Arráncale el camisón, le dijo Jack. Yo tengo lo que ella quiere, dijo mientras se agarraba su erecto falo y lo movía con la mano mientras se reía a carcajadas.

    Katt, guardo silencio, mientras Mike intentaba desgarrarle el camisón. Pero el algodón era muy recio y no cedía. Finalmente se lo saco por los hombros y lo dejo caer al suelo. La miro, alargó las manos y le toco los pechos.

    -¡Que tetas más grandes tiene! – dijo con envidia

    Ella le golpeo airadamente las manos alejándolas de sí.

    -No te preocupes querida, soltó una carcajada, dentro de un año empezaran a caer y te llegaran a la barriga. Es lo que pasa con las tetas grandes. Entonces no podrás estar tan orgullosa de ellas.

    Le cruzó el pañuelo con las manos en la espalda y se mordió los labios de dolor.

    -Ven aquí, ordeno Jack.

    Katt se le acerco en silencio y se detuvo ante él con la mirada fija en su rostro. Jack le esturo el cabello obligándola a mirar hacia abajo.

    -¡Puta esclava, mira a tu dueño!

    Ella intento girar la cabeza pero el pañuelo se lo impedía y Jack la obligo cruelmente a caer de rodillas ante sí. Le tiro la cabeza hacia atrás obligándola a abrir la boca.

    -¡Chúpalo!

    Ella intento cerrar la boca, pero Jack volvió a tirar del pañuelo.

    -Ahora ¿harás lo que te digo?

    Ella tomo lentamente su falo en la boca, mienta se acercaba poco a poco al pequeño sofá que tenia al lado. Jack, la tomo por la cabeza y la hizo acercase más. Mientras Katt, consiguió soltarse una mano y hurgar entre los cojines, donde tenía escondida una navaja de afeitar.

    -Ya te he dicho que sabía lo que ella busca – Jack sonrió triunfalmente

    -No la cabra en la boca – rio Mike. Es la mayor polla de Nueva York.

    Katt tenía la navaja en la mano. La hoja plateada brillo brevemente a la luz. De súbito apareció en el cuerpo de Jack una raya de sangre que corría desde el ombligo hasta el vello del pubis. Jack, grito con repentino dolor. Se miro a sí mismo.

    -¿¡Qué has hecho, maldita puta!? Entonces vio la sangre. ¡Me has matado! – grito y cayó desmayado al suelo.

    Ella se incorporó mirándole, con la navaja de afeitar ensangrentada todavía en la mano, y se volvió hacia Mike. Este se puso sobrio de repente, con la cara blanca, como si se estuviera mareando, miro la navaja que tenia Katt en la mano e intentó hablar; pero las palabras no acudían a sus labios. Entonces fijo la mirada en la de ella con horror.

    -Podría haberle matado pero no lo he hecho – dijo tranquilamente. Pasando por encima de Jack, se acerco al cuarto de baño. Desde la puerta se volvió hacia Mike….

    -Sera mejor que llames a un medico. Necesitara unos cuantos puntos o puede desangrarse.

    -¿Que va hacer usted? – grito histéricamente Mike, mientras su mirada atónita pasaba de la cara de Jack a la de Katt.

    -Iré a dormir a la habitación de mi hija – replico. Al fin y al cabo yo no soy responsable de lo que se hagan ustedes el uno al otro cuando se emborrachan. Katt, se quedo un instante parada en la puerta, incrédula ante la tranquilidad que pasaba por su cuerpo en esos momentos. Ni ella misma se creía que podría actuar de esta manera después de tantos años de maltratos por parte de Jack.

    Cuando Katt llego a la habitación de Jenny, su hija pequeña, que estaba estudiando en el mejor internado de Suiza; se puso a repasar lo que había sido su vida y porque había llegado a esa situación de querer matar a Jack sin ningún remordimiento.

    Katt Horsemanburhensen, era la hija del magnate de la Multinacional Overcraf, Mamfred Horsemanburhensen. Una niña a la que nunca le había faltado nada y que junto con su hermano Edgar serian los herederos de la gran fortuna. Estudio en los mejores colegios y en la universidad de Harvard, licenciándose en Dirección de Empresas y en Derecho Empresarial, pensando que podría ayudar a su hermano y padre en la dirección de la Multinacional; pero los pensamientos de su padre serian otros……

    Tras casarse con el amor de su vida, Katt tuvo la primera decepción de su vida, un trágico accidente le arrebato a su amor y le dejo una hija preciosa y que era el vivo retrato de su padre. Tal fue la depresión en la que cayó que su segundo marido fue escogido por su padre y su hermano, a la espera de unir las dos fortunas más importantes de Europa; pero esta unión también tuvo fatales consecuencias y Katt llego a pensar que estaba maldita y que todo el mundo que se le acercaba moría sin remedio. Y eso mismo pasó un par de años después cuando su hermano y su padre murieron en el atentado de las Torres Gemelas de Nueva York.

    De golpe se encontró al mando de una Multinacional de la que apenas sabía nada, a pesar de ser una de las consejeras de la dirección, pero era un cargo de pantalla, pues su padre pensaba que las mujeres no tenían porque romperse la cabeza en los negocios, para eso estaban los hombres. Tuvo que reaccionar rápidamente y en ese trascurso de adaptación conoció a Jack, era lo que siempre había esperado de un hombre, amable, elegante, inteligente y ayudándola en todo lo que podía.

    Jack era uno de los herederos de las fortunas más grandes de Nueva York y hacia negocios con la familia de Katt, y en cuanto la amistad llego a una relación de pareja, ambas familias estaban encantadas de este enlace. Aunque Jack tenía ramalazos un poco masoquistas, Katt, pensó que era tan solo su subconsciente por todo lo que había pasado. Se celebro la boda y ya en la Luna de Miel, comenzó a aparecer la verdadera personalidad de Jack, la depravación que tenia hacia las mujeres, su desprecio hacia ellas, le daba igual subyugarlas que maltratarlas psicológicamente, como estaba haciendo con Katt, su única obsesión era quedarse con toda la fortuna de Katt y degradarla de tal forma que se volviese loca.

    Pero después de todas estas situaciones, Katt llego a tal límite que lo único que le quedaba era salir de esa vorágine o dejarse llevar a tal humillación que la anulación de su personalidad fuese tal que desapareciera de la escena. Tras la última humillación de Jack, miro la foto de su amada hija y de cómo sería su vida si ella desaparecía, que llego a la única solución que tenía delante de sus ojos…

    Katt, decidió alejarse de Jack, tomar las riendas de su vida y dirigir la empresa que era lo únicamente importante que tenía entre manos actualmente…….
    Rafi y razonable les gusta.

  2. Los Siguientes 4 Usuarios Agradecieron a Sorgin por Este Mensaje:

    mamisaz (19/05/2016),miguelpichardo (18/05/2016),Rafi (28/05/2016),razonable (20/05/2016)

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