El SETI ha tardado poco en iniciar la búsqueda de vida extraterrestre en la megaestructura descubierta la semana pasada.


Este es uno de los pocos casos en los que los científicos han aceptado la posibilidad de que los alienígenas existan y que hayan provocado o creado un fenómeno observable por el ser humano.

En concreto hablamos de una posible megaestructura que orbita la estrella KIC 8462852 en intervalos irregulares, algo muy raro en el universo. Podéis leer más detalles sobre este descubrimiento en el artículo que le dedicamos.

Los científicos continúan la búsqueda de vida extraterrestre

Ahora los científicos del SETI, dedicados a escuchar las señales procedentes del espacio en busca de indicios de vida inteligente, han anunciado que ya se han puesto manos a la obra para estudiar la megaestructura, situada a unos 1.500 años luz de la tierra. Aunque la principal hipótesis es que una nube de cometas ha sido afectada por una estrella cercana, y por eso pasan delante de la estrella irregularmente, la segunda opción es que una forma de vida inteligente haya creado estructuras (¿naves, estaciones espaciales?) que pueden mover a voluntad.

Seth Shostak, astrónomo del SETI en Mountain View, California, comenta que la organización está usando la matriz de radiotelescopios Allen para capturar cualquier posible comunicación alienígena. Sin embargo, él es el primero en reconocer, tal vez con resignación después de haber apagado tantas emociones a lo largo de los años, que es muy posible que no sirva para nada. Esa es la historia del SETI, cada vez que parece que la organización está un paso más cerca de descubrir vida inteligente, se descubre que en realidad siempre hay otra explicación.

Lo contrario también es cierto; incluso si los radiotelescopios no capturan nada procedente de esa zona, no implica que allí no haya vida. Por eso Shostak asegura que realmente no importa hacia dónde apuntamos los telescopios ya que el universo es tan grande que seguro que acabamos encontrando a alguien.


omicrono.com / 19 octubre, 2015 — Adrian Raya

Empieza la búsqueda de vida extraterrestre en la megaestructura descubierta en la Vía Lactea