Watson y Crick muestran la estructura del ADN en una imagen de archivo
Abc.es 25/04/13

Son solo tres letras, pero encierran en ellas el secreto de la vida: ADN. Hace hoy 60 años, el 25 de abril de 1953, la revista Nature publicaba tres cortos artículos científicos que resumían uno de los mayores descubrimientos científicos de la Historia y que ponían las bases de la biología y la genética modernas. En uno de ellos, el biólogo James Watson y el físico Francis Crick describían el modelo de doble hélice del ácido desoxirribonucléico, la molécula de la vida.

El anuncio se había hecho en realidad semanas antes en un menos académico, el pub Eagle de Cambridge, cuando Watson entró en el local a la hora del almuerzo y anunciaba a su compañero: «Hemos descubierto el secreto de la vida». Lo habían logrado en el laboratorio Cavendish de la Universidad de Cambridge y su logro ha supuesto una auténtica revolución que ha permitido importantes avances en el campo de la biología y la medicina. Ahora sabemos mucho mejor de qué pasta estamos hechos.

Los dos científicos no se quedaron ahí. El hallazgo supuso el comienzo de un ambicioso proyecto conjunto: la localización de los diferentes genes en sus cromosomas respectivos, con el objetivo de detectar anomalías genéticas precoces. Nueve años después, su trabajo era recompensado con el Nobel de Fisiología y Medicina, otorgado por sus descubrimientos en relación con la estructura molecular de los ácidos nucleicos y su significación para la transmisión de la información en la materia viva.

En el hallazgo no se puede olvidar a la científica Rosalind Franklin quien, junto a su colega Maurice Wilkins, sugería una estructura helicoidal apoyada en datos obtenidos por difracción de rayos X.