La tecnología ha conseguido lo que parecía imposible, un apretón de manos a distancia, como ha demostrado la ESA en la Estación Espacial Internacional (ISS).

Para ello se ha usado tecnología háptica, de la que hemos hablado más de una vez en Omicrono, ya que gigantes como Microsoft o Disney también están desarrollando prototipos basados en ella.

La tecnología háptica nos permite “sentir” que estamos tocando objetos virtuales o que no están ahí, imitando la presión que solemos sentir en nuestras manos con objetos reales.

Un apretón de manos a distancia que se siente real

Aunque esto tiene aplicaciones útiles en videojuegos o interfaces 3D, el experimento realizado en la ISS se centró en usar la tecnología háptica para retransmitir la presión que una persona hace sobre un controlador a distancia.


De esta manera los científicos creen que pueden mejorar los controles usados por astronautas en las naves y para manejar robots a distancia. Por ejemplo, una idea de la ESA es que astronautas que estén orbitando alrededor de un planeta puedan controlar los robots en la superficie; al recibir información adicional a través de la presión, los astronautas pueden realizar operaciones delicadas.


En las pruebas sobre esta tecnología se produjo un momento histórico, cuando el astronauta de la NASA Terry Virts y el especialista de la ESA André Schiele pudieron notar sus manos y hacer un apretón, aunque uno estaba en la ISS y el otro estaba en un centro de la ESA en los Países Bajos.


La información del apretón recorrió un largo camino, desde la ISS hasta un satélite a 36.000 kilómetros de altura, de ahí al control de la misión en Houston y de ahí al centro de la ESA al otro lado del Atlántico. En total la información tardó 0.8 segundos (ida y vuelta) en retransmitirse, así que fue un apretón un poco extraño, pero se produjo al fin y al cabo.

Esta tecnología no sólo serviría para controlar robots a distancia como si nuestra mano fuese sus brazos, sino que además se podría aplicar a maquinaria que necesite un control muy preciso y delicado como por ejemplo en el caso de terremotos para salvar a supervivientes enterrados bajo escombros.

omicrono.com / 5 junio, 2015 — Adrian Raya

El primer apretón de manos a distancia