Si hay un alimento que no puede faltar en tu despensa es la legumbre. Un sinfín de clases para todos los gustos y deseos.

..... Sí, deseos, porque dependiendo de la que tomes, así conseguirás un efecto u otro. Adelgazar, volverte enérgico para el resto del día, sumar en vitaminas. Todas son beneficiosas y no pueden faltar en la dieta diaria, pero cada una persigue un objetivo distinto. Que empiece el juego.

Hay tantas legumbres como unidades entran en un plato de cuchara, pero tenemos los beneficios de las más conocidas y ahora queremos repetir ración. ¿Se puede?

Lentejas: la reina del mambo o de las comidas con cuchara. Básicamente porque su aporte de hierro es tal que la anemia no tiene nada que hacer a su lado. Algo beneficioso para la salud si tenemos en cuenta que el hierro también juega un papel fundamental con la energía. Las lentejas también contienen selenio (protege a las células de los radicales libres) y son mano de santo para reducir la hipertensión arterial.

Garbanzos: el rey de la nutrición y de la fibra, aquí está su principal arma. Si eres de los que la fibra les sienta como un guante, los garbanzos no pueden faltar en el menú para liberar tu cuerpo de toxinas y disfrutar de una deseada sensación de ligereza, también en la báscula. Sin olvidar, por supuesto, su aporte proteico y su valía para personas que sufren colesterol.

Habas: La legumbre aliada para eliminar líquidos. Las habas son antioxidantes y, combinadas con una buena dosis de agua, pueden llegar a conseguir resultados gratamente satisfactorios en depuración del organismo. Además, contienen potasio y fósforo.

Judías blancas: Recomendables para los que realizan actividades físicas intensas, como deportistas, por la energía que aportan. También fortalecen la flora intestinal y favorecen el sistema inmunitario gracias a sus minerales. Un guiño a la memoria al colaborar a la inteligencia.

esquire.es / CRISTINA ROMERO | 12/12/2014