La opción más sana y energética cuando el hambre aflore entre horas.

... 49 pistachos al día, unos 30 gramos sin cáscara, es la cantidad que conseguirá saciar tu hambre a cualquier hora y dará brotes energéticos a tu salud (de hierro). Al menos, es la cantidad que recomienda la American Heart Association para presumir de un corazón de primera.

Efectivamente, ahí va el primer beneficio de este fruto seco: mejorar el buen estado del corazón, facilitar el flujo sanguíneo y, en general, reduce las posibilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares. ¿Por qué? Porque los pistachos son ricos en grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas que, a diferencia de las saturadas, éstas ayudan a reducir los niveles del llamado colesterol malo.

Podrán alargarnos 100 años de vida, que lo verdaderamente crucial para comerlos o no es, y será, si engordan o no. Pues no, no engordan y están considerados el fruto seco más sano en el mercado. Una excelente noticia ya que podemos incluirlos en nuestra alimentación diaria, tanto como picoteo entre horas cuando el estómago reclame atención como en cualquier plato. Ahora, las últimas tendencias consisten en hacer rebozados con ellos o presentarlos junto algún tartar, preferentemente el de salmón.

Juega a tu favor cuando está la diabetes de por medio. Mejora la resistencia a la insulina y reducen los niveles de glucosa en la sangre. En general, los frutos secos son unos aliados en el combate de esta enfermedad, pero los pistachos llevan la voz cantante al contener fibra , procianidinas y betacarotenos, los tres mejores amigos de partida.

Sus antioxidantes protegen de las agresiones solares, reforzando así el estado de la vista en los días de vuelta y vuelta bajo el sol.

Tienen un efecto saciante así que, sin duda alguna, los pistachos son una opción preferente ante cualquier otro capricho.

Contienen fósforo y este nutriente ayuda a tener una salud bucal en perfecto estado. Lucir buena dentadura es posible si en casa no falta una ración moderada de pistachos. Lo mismo ocurre para todos aquellos aficionados al deporte: sus minerales y proteínas vegetales permiten a los deportistas la posibilidad de tomarlos para fortalecer huesos y músculos.

Sus aportes de magnesio y potasio reducen la presión arterial consiguiendo reducir así el estrés. Esto hace que reaccionemos con más calma ante situaciones complicadas. Se acabó el respirar lentamente y contar hasta 10, ahora tenemos pistachos.

Y el mejor de los regalos que un alimento nos podía hacer (nos emocionamos sólo de pensarlo). Mejora la función orgásmica , incrementa soberbiamente el deseo sexual y hace que tu vida en la cama sea digna de enmarcar. Y todo gracias a sus grasas saludables.

esquire.es CRISTINA ROMERO | 26/08/2014