Espacioprofundo.es 27/05/13

Tras casi una década después de una misión que debería haber durado tan solo tres meses, el rover Opportunity nos ha mostrado la que puede ser la mejor prueba con la que se ha topado este rover de la presencia de un entorno favorable para la vida en el pasado marciano.

Hace apenas dos semanas a mediados de mayo de 2013, el análisis realizado por el Opportunity de una roca bautizada “Esperance” confirmó que está compuesta de un “barro que había sido alterada intensamente por agua con un pH relativamente neutro”.

El hallazgo de esta roca fracturada, cargada con minerales de arcilla y desgastada por corrientes de agua en la que la vida podría haber prosperado, permite que este rover vuelva a ser el principal artífice de uno de los mayores descubrimientos científicos.

“El agua que se movía a través de fracturas durante la historia de esta piedra habría proporcionado las condiciones más favorables para la biología que cualquier otro ambiente húmedo registrado en las rocas que el Opportunity ha visto”, comento Steve Squyres, de la Universidad de Cornell, Ithaca, e investigador principal de la misión.

El Opportunity llevó a cabo este descubrimiento al exponer el interior de la roca Esperance gracias a que su herramienta de abrasión (Rock Abrasion Tool o RAT) y su posterior examen gracias a su espectrómetro de rayos-X. Esta roca proviene de una en la que el planeta rojo era mucho más cálido y húmedo.

Esperance contiene, a diferencia de las otras rocas analizadas por el Opportunity, una mayor cantidad de aluminio y sílice, materiales indicativos de la presencia de minerales de arcilla y bajos niveles de calcio y hierro.

La mayoría de las rocas estudiadas por el Opportunity se formaron en un ambiente en el que el agua era altamente ácida, un entorno extremo para la mayoría de las formas de vida.

Los minerales de arcilla se forman típicamente en presencia de agua neutra potencialmente potable, es decir, ni altamente acida ni alcalina.

Pero el Opportunity no es la primera vez que se topa con este tipo de ambientes, anteriormente ya encontró otro afloramiento, denominado como “Whitewater Lake”, que contiene una pequeña cantidad de minerales de arcilla formados por la exposición al agua de la región “Cape York” situada en el borde del cráter Endeavour.

El Opportunity ha puesto ahora rumbo a su próximo destino, situado en el borde del cráter llamado ” Solander Point”, un área a aproximadamente 2.2 kilómetros de distancia, al sur del “Cape York”.

Mientras tanto, hace una semana, el 15 de mayo (Sol 3309), el Opportunity rompió el récord norteamericano de surcar una superficie alienígena fijado hace 40 años por los astronautas Eugene Cernan y Harrison Schmitt, del Apolo XVII.

Aun así, el rover continúa su camino y desde su aterrizaje en 24 de enero 2004 ha recorrido 36,14 kilómetros, acercándolo al record establecido por la Unión Soviética con el Lunokhod 2, que surco 37 kilómetros de la superficie lunar, record que podría batir en los próximos dos meses.