Las bacterias Streptomyces coelicolor usan la geosmina para atraer a un tipo de artrópodos que luego dispersan sus esporas


El olor tras la lluvia, el de la tierra mojada, es algo que atrae a los humanos, pero una nueva investigación ha descubierto que no somos los únicos a los que nos resulta atractivo este aroma y por qué es así.

Petricor es el nombre científico dado al olor que se produce al caer la lluvia en los suelos secos, equivalente a los populares "tierra mojada" u "olor a lluvia". Este reconfortante aroma proviene de un compuesto orgánico llamado geosmina, que es producido por una serie de microbios, como las bacterias Streptomyces coelicolor.

Un equipo internacional de investigadores se propuso explicar por qué las bacterias producen geosmina, y si alguna otra criatura puede disfrutar del olor tanto como nosotros. "Para investigar los posibles papeles de la geosmina y otros compuestos orgánicos volátiles de las bacterias Streptomyces coelicolor en el contexto de los ecosistemas del suelo, nos preguntamos si este olor podría atraer a los artrópodos que viven en el suelo", señalan los investigadores en su estudio, publicado en la revista 'Nature'. Según nos cuenta Science Alert, descubrieron que los colémbolos, un tipo de artrópodos hexápodos cercanos a los insectos, sufrían una atracción significativa a este olor. Son grandes aficionados a la geosmina, pueden sentirla con sus antenas, son atraídos por ella y se alimentan de las bacterias Streptomyces coelicolor que la producen.

Les atraen para que se las coman

La pregunta que surge es: ¿por qué esa bacteria se esforzaría tanto en ser detectada por un artrópodo que se la va a comer? Según los investigadores, Streptomyces coelicolor en realidad tiene un plan. Esta bacteria, cuando está lista para reproducirse, crea esporas, que pueden propagar las bacterias recién nacidas, pero, para ello, necesita un vector para esa propagación: los colémbolos.

"Un colémbolo se alimenta de las colonias de Streptomyces y disemina las esporas tanto a través de los gránulos fecales como a través de la adhesión a su cutícula hidrofóbica", explica el equipo, lo que significa que la producción de geosmina es una parte integral del proceso de esporulación y completa el ciclo de vida de Streptomyces coelicolo al facilitar la dispersión de las esporas por los artrópodos.

elconfidencial.com / 08 abril 2020

El olor a lluvia esconde un proceso del ciclo vital de las bacterias