El coprotagonista, junto a la estrella de Hollywood Kevin Bacon, de la película "Una tribu en la cancha" lo pudo ser todo, actor de cine y profesional, sin embargo, su vida se torció

Llevo desde antes de las navidades del 2011 investigando la desaparición del actor keniata y también ex jugador de baloncesto Charles Gitonga Maina (2.07, Kenya, 1976). Maina se dio a conocer tras coprotagonizar el film "Una tribu en la cancha(The air up there)" junto a la estrella de Hollywood Kevin Bacon, en 1993. 'Charley' era Saleh, un talento africano por descubrir. De alguna forma, cuando acaben de leer su historia real, no sabrán si Maina era Saleh o viceversa. Después de aquello, Maina se situaba ante una realidad prácticamente onírica en la que un casi adolescente africano caminaba hacia un futuro envidiable. La película le valió un billete a USA y romper con la idea de asistir a la Universidad de Nairobi. El siguiente paso ante las cámaras no fue tan prometedor como se podía esperar. La inmensa estampa del africano tan sólo se dejaría entrever en el capítulo 35 de la serie SeaQuest, llamado "La tierra perdida" donde interpretaba a un poco convincente profesor Obatu. Lo que aún no sabía aquel chaval es que Hollywood ya había explotado la historia de su vida.

En lo referente al baloncesto Bob McAdoo, histórico pívot de los Lakers, sería su mentor en su verdadera pasión. Maina y McAdoo se habían conocido durante el rodaje de la película. El ex NBA y leyenda europea jugando en Milán, había sido el elegido para que adiestrara al africano en un intento por afinar los 1.98 de Maina con el juego real de la canasta. Charley estaba acostumbrado a jugar descalzo junto a sus amigos en algunas canchas de tierra en Nairobi, su ciudad. Allí ganaría ‘The Nairobi Slam Dunk Championship’, título que le valió para aparecer en el mapa de los productores del film

Vi algo de talento pero estaba muy verde, aunque podía machacar realmente de forma contundente. Pensé que tendría una buena oportunidad jugando en América. Aprendía rápido y yo tenía la esperanza de que pudiera convertirse en otra historia como la de Hakeem Olajuwon o Dikembe Mutombo” relató McAdoo. Ambos jugadores africanos, en su día, fueron captados en África para formarlos en el College hasta triunfar en la NBA. De hecho, la película está claramente influenciada por un caso real, el del ya fallecido Manute Bol. El caso es que el bueno de Bob entrenó a Maina durante 4 meses de rodaje y desde entonces cuajaron una excelente relación. La sonrisa inocente e ilusión de Charley enamoraban a cualquiera
Dos sueños en uno




Charles Maina en el film Una tribu en la cancha

A nuestro protagonista se le concedieron dos posibilidades fantásticas: ser actor o jugador de baloncesto. En un principio el chico no pensó en decidir entre ambas, aunque según fuentes cercanas, su corazón sólo le hablaba de baloncesto. Charley estaba loco por llegar a ser pro, e hizo sus primeros pinitos en Barton County CC, en Kansas. Después de un año marchó a Miami, donde McAdoo tenía residencia, y donde aún vive tras 15 años como asistente de los Miami Heat. Tras un giro, el chico iría a Kendall, donde seguiría aprovechando su mejor virtud: poner tapones y desviar tiros. La cercanía y su contacto con Bob le permitió empezar a ir a ver partidos de los Heat, entrenamientos, campus de verano... alucinaba con ‘Zo’ Mourning, Tim Hardaway, Jamal Mashburn, Billy Owens y cía

En el 95, Maina ya había crecido casi 10 centímetros, pero no acababa de encontrar un sitio donde desarrollar su juego ni se sentía del todo bien con las ciudades donde se había ido instalando. Aquello era muy diferente del lugar en el que se había criado. Nairobi es una de las ciudades más pobladas de África, pero seguían habiendo importantes diferencias

Finalmente, en el verano del 97 se le presenta una oportunidad, cierto que más rica en formación académica que deportiva. Se trataba de una beca deportiva para jugar en la Universidad de Lynn, en la segunda división de la NCAA. Aquello podía parecer un proyecto poco ambicioso para jugar al baloncesto si miramos otras universidades de la zona que se presentaban en aquel momento. Pero lograron convencerle. También es cierto que por esa época, en la primera división de la NCAA la Universidad de Florida pasaba por un periodo de importante transición con la llegada de un mucho menos conocido coach Billy Donovan, quién se había traído al espectacular Jason Williams como única estrella de un equipo, entonces más bien perdedor. Las hermanas pobres, igual: Florida A&M tenía al gigantón Jerome James y poco más, mientras que Florida Atlantic y State tampoco podían ofrecer demasiada competividad. Si seguimos el mapa veremos que a la universidad de Miami aun no había llegado ni siquiera John Salmons, en fin… Después de hablar con varios entrenadores suyos no me cabe duda que Maina podría haber destacado en cualquiera de ellas

Entonces... ¿Por qué, Lynn?

Lynn es una Universidad internacional
donde asisten estudiantes de todo el mundo. También aloja un importante programa en toda aquella formación relacionada con la pequeña (TV) y gran pantalla (Cine), y Radio instruyendo a sus pupilos para formar locutores, directores de cine, actores y periodistas. Todo ello debió ser atractivo para Maina. Allí podía formarse de lo suyo y, a la vez, jugar al baloncesto pero... ¿No apostar por una sola profesión sería un impedimento para no ser lo suficientemente bueno en ninguna de ellas? Contacté con Jeff Price, el entonces entrenador de Lynn, y me explicaba que “creo que su pasión era el baloncesto y no actuar, sabíamos que teníamos posibilidades de reclutarlo. Lynn estaba en Boca Ratón muy cerca de Miami, lugar donde residía entonces él, así que pudimos establecer una relación

En tan sólo dos años Charles Gitonga Maina consiguió pasar a los libros de historia de Lynn siendo el jugador que más tapones ha puesto en un partido, 11 en total; el récord fue ante la universidad de Barry el 7 de diciembre de 1998. Así como por ser el segundo jugador que sumó más ‘chapas’ (173) en toda la historia del college, a pesar de jugar, lo dicho, tan sólo dos cursos. También mostró tener buena muñeca, estando entre los mejores desde el tiro libre tras hacer un 10 de 10 ante la universidad de Eckerd el 22 de Febrero de 1999. "Charles fue uno de los mejores taponadores de la historia de la Universidad de Lynn y nos ayudó a llevar a nuestro equipo hasta el éxito. Una vez que a la gente del campus se le pasó la novedad de verlo como una celebrity se dieron cuenta de que era una persona genuinamente agradable. Fue muy bien recibido en el campus desde el principio y será recordado como uno de los jugadores más impactantes que pusieron a la universidad en el mapa del baloncesto” continua Price.

Maina defensivamente era excelente aunque no reboteaba ni anotaba con la misma facilidad. Pero Price había quedado impactado con Maina “era un gran atleta, se le veía un potencial increíble, podía correr y saltar mucho y tenía buena muñeca”. También es cierto que para jugar en la pintura “le faltaba peso aunque trabajó muy duro en el gimnasio para aumentar su peso”. Los verdaderos líderes de Lynn entre aquellos dos cursos (1997-98/1998-99), fueron Coy Patterson, Kenny Anders y Wayne Copeland. Todos cosecharon discretas carreras en Europa. Intercambié varios emails con Anders, quién desde hacía ya más de un año que andaba sin equipo. Ante mi e-mail, se hizo 'promo' primeramente expresándome sus fervientes deseos por jugar en España, luego añadió que “Charles era un amigo para siempre" pero “¿dónde está?” ¡Ejem! sí, amigos del alma -pensé yo-.

Cuando tenía 23 años Maina finalizó su carrera en la Universidad allá por el 99. Él sabía que se había alejado definitivamente de la interpretación, pues hacía 2 años que no conseguía ningún papel. Aquello debía no importarle porque él creía en él como jugador de baloncesto. Llevaba poco más de 3 años practicando baloncesto de forma 'seria' y había mejorada mucho. Lo mejor estaba por llegar, seguramente pensara. Siempre estuvo ‘enganchado a los Miami Heat’ y tenía relación con la franquicia así que ahí creyó estar en el camino. Se le metió entre ceja y ceja jugar con los mejores jugadores de baloncesto del planeta; su objetivo y obsesión era jugar en la NBA… Verdaderamente creía que podía hacerlo. Tenía que poder saborear el tan conocido sueño americano.

Ese mismo verano, el africano fue a por todas en el campus de los Heat pero algo pasó.... algo pasó fuera de las pistas. Un error que dinamitaría la carrera de Charley para siempre. Perdería el derecho a trabajar en Los Estados Unidos con los correspondientes problemas y cierre de su visado. ¿Qué fue concretamente? Nadie de los que le conocían que haya podido consultar ha querido confesarlo "mejor le preguntas a él, si... lo encuentras" me comentó un técnico que intentó ficharle, Steve Tucker. Más adelante podrán leer más sobre su testimonio. Lo que está claro es que no fue nada muy grave, porque no me consta ni nadie me dijo que ingresara en prisión pero sí fue lo suficientemente penable como para denegarle la entrada a los EE.UU. una vez saliera del país.

Los siguientes 7 años Maina se quedó en los Estados Unidos pero aquello era como estar en tierra de nadie. Si viajaba fuera del país ya no podría volver a entrar hasta que finalizara la pena impuesta, alrededor de 10 años. La decepción fue enorme para el chaval. ¿Merecía la pena tomar un billete para intentar jugar en algún equipo europeo? Seguramente a él se le antojaría todo ese proceso un serio misterio y viceversa para los clubes de Europa.

Su 'semi' entrada en el profesionalismo fue menos que testimonial tras varias llamadas con los dueños y técnicos de los Texas Tycoons de la ABA en la temporada 2004-05 donde nunca llegaría a debutar ​por no conseguir resolver su situación legal. No sólo la NBA y sus Heat eran un sueño imposible, también lo eran las ligas menores por no tener los papeles en regla. Llegó el momento de contactar con el ya mencionado Steve Tucker, entonces coach de los Tycoons y ahora ejerciendo actividades de despacho en la franquicia filial de la NBA: "En el 2004 nosotros contactamos varias veces con Charley Maina para que se uniera a los (entonces) Texas Tycoons y así ser miembro de la American Basketball Association (ABA). Nuestra organización estaba muy interesada en Charley. Era un jugador con mucho talento para nosotros que había tenido una excelente carrera en la universidad de Lynn. Sin embargo, cuando fuimos a reclutarlo y a hacerle un oferta nos informaron que Charley no había podido conseguir una visa de trabajo para USA aun y que le llevaría varios años más". Cuando insistí a Tucker para que me explicara por qué motivos a Maina se le había retirado el visado me encontré de nuevo con un muro "No estoy al corriente de todas las circunstancias que rodearon ese suceso pero entiendo que la razón principal fueron algunos problemas fuera de la pista durante aquella época, verano de 1999, mientras Charley había estado intentando conseguir una oportunidad para jugar en la NBA con los Miami Heat justo después de acabar la universidad. Debo decir que las veces que contacté con él, fue muy profesional y siempre tuvo mucha clase en todo trato. Me pareció una persona muy agradable. Yo hubiera deseado traerlo a Texas para jugar con nosotros porque yo sentía fuertemente que él lo habría hecho muy bien gracias a aquel deseo que tenía por triunfar en la élite" concluye Tucker.


Todo el mundo quería a Maina pero nadie podía disfrutar de su juego, ni siquiera el mismo. Debió ser muy duro y frustrante para él, pero no sería su última mala vivencia con el baloncesto. Un día el keniata dijo basta, en EE.UU estaba viviendo una mentira deambulando en condiciones ilegales. No tenía salida, legalmente no podía conseguir un trabajo. Consiguió una oportunidad para entrenar en Europa sin un contrato garantizado. Hay fuentes que dicen que fue a Grecia y otras que dicen que fue a Francia. Un Maina sin experiencia, ansioso y sin ritmo de juego tras muchos años sin competir no convencería en el viejo continente. Aquello dejó definitivamente KO a Maina que decidió olvidarse del basket, Hollywood y los sueños americanos para siempre; todo para, de una vez por todas, vivir con dignidad. Así que decidió volver a Kenya. “Para ser honesto, creo que su carrera profesional se evaporó debido a los problemas que tuvo con la visa en Europa, desde entonces le perdí la pista. Para mí él tenía potencial suficiente para haber ganado dinero jugando al baloncesto gracias a su envergadura y atleticismo”, asevera su entrenador en Lynn, Jeff Price, ahora en la universidad de South Alabama.




¿Dónde está Charles Gitonga Maina? Más misterio…

El propio Price no pudo con la intriga y acabó de nuevo con aquello de “¿Dónde está Charles ahora? Salúdalo de mi parte”. Me temo que no lo sé señor, -le contesté yo- que todos los contactos del mundo del deporte que podrían conocer la situación de Maina me han emplazado que no saben nada. Es más, me dan a entender que el chaval quiere estar en calma, que está en su país y que, por fin, anda tranquilo por algún pueblo perdido.

Su caso ya fue curioso desde que vio la luz hasta la actualidad. Si revisan el historial de actualizaciones de Charles Maina en la Wikipedia, desde la salida de su ficha del 2007 hasta el 24 de Junion del 2012 no se da información alguna sobre su paradero y su ocupación. Y aquí viene lo más sospechoso, se lo aseguro, en menos de una semana, concretamente el 25 de Junio del 2012, justo después de mis consultas por averiguar más cosas de Maina a contactos que me hicieron de puente para recoger información del comité olímpico Keniata y otros estamentos deportivos importantes de África, la ficha de Charles Gitonga Maina en Wikipedia fue rectificada con un añadido: Maina había vuelto a su país de origen, Kenya. Una información que antes ya pudieron facilitarme mis fuentes, las cuales, como ya comento, habían contactado con dichos organismos deportivos africanos. Les puedo decir que tan sólo un testimonio, bajo anonimato, confesó haber visto a Maina en su restaurante de Nairobi hace unos 3 años. De hecho llegué a contactar también con Miguel Antunes, un estudiante o ex estudiante de la universidad de Lynn que rqalizó un video sobre la misma y que nunca pudo facilitarme más información de Maina, es más, ni siquiera una sola foto.

Después de tanto tiempo poniéndome en contacto con personas de los Estados Unidos y África por intentar averiguar -tal vez ustedes, los usuarios, puedan arrojar más luz- qué ocurrió antes y ahora con Maina, doy por cerrada esta investigación. Y quiero imaginarme, ya como 'hombretón' y lejos de la civilización en algún lugar de Kenya a Charley disfrutando sin focos de estudios o pabellones que antes deslumbraran la tranquila realidad de ser lo que siempre fue, un chaval de lo más normal con, como lo definía Bob McAdoo, una “sonrisa encantadora y de naturaleza despreocupada”, motivos suficientes por los que fue elegido por los críticos, entre los 46 africanos que se presentaron al casting para interpretar su primera y última película: Una Tribu en la cancha.

OTRAS ANÉCDOTAS

Maina, ante la espectación sobre su juego cuando llegó a USA por parte de los amantes de la película, explicó en público que aunque tenía un buen salto vertical muchas de las jugadas de la película estaban trucadas ya que a veces utilizaba un trampolín para realizar mates más espectaculares. Llegó en momentos en los temí que pudiera estar fallecido. También me pasaron su email pero ya no funcionaba.En la película también actuaba Ilo Mutumbo, hermano de Dikembe, que a pesar de su impresionante físico, se formó en la universidad Southern Indiana de la NCAA II y no hizo carrera baloncestística. Le encontré en Facebook y le escribí pero nunca me respondió.Por mucho que busqué y pedí no conseguí más fotos que las imágenes de la película o la carátula de la misma.Sí pude intercambiar varios emails fue con Nigel Miguel, que hace de hermano de Saleh (Charles Maina) en la película. Miguel jugó en UCLA junto a Mark Eaton y etc pero las lesiones no le dejaron triunfar más allá de las ligas menores de los Estados Unidos. En 1981, con 18 años, siendo uno de los mejores jugadores de instituto del país, llegó a jugar el McDonalds All American Game donde coincidió y compartió habitación con Michael Jordan: "me llamaba Hollywood porque venía de L.A." me explicó. Sobre Maina me contó que "sé que a Charlie le encantaba actuar y jugar al baloncesto aunque pienso que si hubiera tenido que elegir una cosa habría sido jugar a baloncesto. Hace varios años que no hablo con él. Lo último vez que oí de él fue que volvió a Kenya"

Escribí en varias ocasiones a la Federación Keniata de Baloncesto y nunca obtuve respuesta

Entre el medio centenar de personas consutadas están los africanos ex ACB Anicet Lavodrama y Julius Nwosu o Dozie Mbonu.

Siempre se habla de conseguir el sueño americano pero cuándo se cumple ¿significa que nunca se acaba?

Esto que he posteado lo he cojido de otro sitio......