La cultura maya vive una era de especial interés por parte del público general, debido a algunas leyendas y misterios que la rodean.

La tumba de Pakal es uno de los elementos centrales de algunas de esas creencias, ya que no son pocas las personas que afirman que representa a un astronauta en su nave a punto de emprender el vuelo al espacio.


Incluso en revistas, programas de televisión y sitios de Internet se le atribuyen ciertas características a algunos elementos de la lápida, como controladores de una nave, respiradores e incluso un casco espacial.

¿La tumba de Pakal representa a un astronauta?

Lamentablemente para las personas que creen en ese nivel de superioridad tecnológica de los mayas, la ciencia arqueológica ha encontrado una respuesta a los grabados de la tumba de Pakal y no tiene nada que ver con viajes espaciales.

K ́inich janaa’b Pakal I, también conocido como Pakal el grande, fue el gobernante de la ciudad de Palenque del 615 al 683 d.c y su tumba fue descubierta en el año de 1949 por el arqueólogo Alberto Ruz L’huillier.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Arqueología e Historia (INAH) la lápida de la tumba de Pakal representa su descenso al inframundo para su posterior renacimiento a los cielos.

El arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, explicó en la revista Arqueología Mexicana del INAH que en el sarcófago estaban grabados los rostros del padre y la madre de Pakal.


La lápida, por su parte, muestra a un hombre joven recostado sobre tres símbolos centrales en la cultura maya: una flor, un caracol y un grano de maíz.

Esos elementos representan a la vida y a la fertilidad, mientras que los huesos que rodean al hombre podría ser una referencia a Xibalbá, el lugar de los muertos.

El hombre no es otro que Pakal, quien se encuentra en el centro del universo (la Tierra) y se dirige al cielo representado por serpientes bicéfalas.

En la nariz de Pakal no hay un respirador, sino que se trata de la representación del pixán, alma o aliento que les da vida a los seres humanos.

Pakal sale de las fauces de Sak B’aak Naah y en su camino a la ascensión sigue el rumbo del árbol cósmico.

Las serpientes que representan al cielo también son el símbolo del Itzamnaaj, el dragón celeste. Esta deidad será la encargada de impregnar al gobernante la esencia divina que le permita llegar hasta el reino de los dioses como iguales.

Si bien la lápida de Pakal no representa el viaje del rey al espacio como lo conocemos, sí trata acerca de su travesía por los tres niveles cósmicos mayas, desde Xibalbá hasta hacerse uno con los dioses.

¿Te gustaba más la versión del astronauta maya? ¿Crees que pronto podamos saber más de la intrigante cultura maya? Da tu opinión en los comentarios.

vix.com / Sebastián Pérez . septiembre 2021

El misterio de la tumba de Pakal al fin ha sido revelado: ¿fue un rey o un astronauta?