Entre las grandes maravillas que guarda Latinoamérica se encuentra, sin dudas, la increíble Ciudad Perdida. Fue construida durante el siglo IX, unos 650 años antes que Machu Picchu, y abandonada por sus habitantes a mediados del siglo XVI a la llegada de los españoles.

Escondida en los profundos bosques tropicales de la Sierra Nevada colombiana, sus ruinas solo fueron descubiertas en los años 70, aunque los indígenas locales afirman que siempre supieron de ella pero mantenían la localización en secreto para evitar el saqueo que precisamente ocurrió tras revelarse su existencia.





El hogar de la civilización Tairona

Lo más sorprendente de Ciudad Perdida es que parece haber albergado de 2 mil a 8 mil personas, una cifra elevada para los estándares de la época. Además, la construcción entre montañas revela un alto desarrollo de la ingeniería, que incluye una red de puentes de piedra y un complejo sistema de drenaje.

Se sabe que era el centro de poder del reino Tairona, una civilización que se extendió desde la Sierra Nevada hasta el norte de Colombia y abandonó la metrópolis huyendo de la invasión española por la violencia y hasta enfermedades. Cuando el investigador Frederic A. A Simmons publicó los primeros mapas de la zona en 1881 aseguró que los tairona habían sido «completamente exterminados». Su destino exacto es un poco misterioso, aunque muchos indican que se dispersaron y otros pueblos indígenas tomaron su lugar.

Los saqueos sistemáticos a la Ciudad Perdida

Fue el hijo de un saqueador llamado Florentino Sepúlveda quien encontró la ciudad por casualidad, mientras cazaba pájaros. En esa época muchas personas formaban equipos de saqueadores en búsqueda del oro de los tairona. En un comienzo los Sepúlveda fueron vaciando de riquezas el lugar sigilosamente, pero al correrse la voz los saqueadores causaron una guerra sangrienta por los beneficios de las expediciones.

Por suerte para los arqueólogos hubo tiempo de llegar al lugar y comenzar a estudiar los restos, incluso luego de que muchos objetos se perdieran para siempre. Aunque algunos platos, vasijas y estatuas maravillosas se perdieron, aún hay mucho por estudiar dado que es un sitio enorme, imposible de abarcar en un día.

Trabajos arqueológicos en Ciudad Perdida

Durante 30 años se han desarrollado trabajos arqueológicos en Ciudad Perdida. Sin embargo, los expertos creen que solo se ha excavado un 10% de este sitio, lo que sugiere que hay todo un mundo de objetos y evidencias por encontrar. Hasta el momento se han descubierto 200 estructuras que cubren un área de aproximadamente 300 m². Viviendas de distintos tamaños, terrazas, escaleras de piedra, pasajes, canales, plazas, almacenes y lugares religiosos son ejemplos de lo que se ha encontrado.

Afortunadamente, los saqueadores iniciales no pudieron llevarse todo lo que allí había, de manera que los arqueólogos han identificado distintos artefactos que arrojan luz sobre el increíble pueblo de los tairona, tales como cerámica (religiosa y de uso corriente), collares con piedras semipreciosas y otros trabajos en oro.

Tanto el Museo de Oro de Bogotá como la ciudad de Santa Marta (cercana al lugar) exhiben algunas de esas piezas para difundir la labor artística y cultural de este pueblo indígena.

¿Se puede visitar Ciudad Perdida?

De acuerdo con el portal Atlas Obscura, Ciudad Perdida se mantuvo cerrada al público durante muchos años porque estaba plagada de saqueadores, traficantes de drogas, paramilitares y, luego, la guerrilla ELN. Sin embargo, a partir de 2005 volvió a abrirse para visitantes.

Para la mayoría de las personas es difícil entender la forma de construcción de los tairona debido a que no tienen paredes separando diferentes habitaciones de acuerdo a una función. Cada espacio era amplio y dentro podían hacerse varias cosas al mismo tiempo. Los pobladores podían observarse entre sí durante las tareas diarias, beneficiando el movimiento fluido en lugar de la privacidad. Esto implicaba reglas sobre quienes podían o no circular en determinados espacios.

Actualmente hay familias Kogi poblando el área cercana, considerados los portadores modernos de las costumbres tairona. Las poblaciones indígenas viven conservando sus tradiciones y son lo más cercano que tenemos a conocer a los verdaderos tairona. Por esto mismo los investigadores intentan preservar el modo de vida de estos pueblos.

Así que, si eres lo suficientemente aventurero, pues el lugar es muy intrincado y cuesta llegar, podrás conocer esta antigua ciudad latinoamericana considerada el hallazgo arqueológico colombiano más importante del siglo XX, según el director del Programa de Herencia Colombiana de la fundación Global Heritage, Santiago Giraldo.

vix.com / Katia Silveira, octubre 2018

El misterio de la civilización Tairona, cuya capital llena de oro permaneció 400 años oculta