Los seres humanos no somos los únicos animales capaces de comunicarnos mediante el lenguaje. Otros mamíferos y pájaros también tienen sonidos específicos para ciertas situaciones. El lenguaje de los pájaros, además, también tiene un orden.

Algunos sirven, por ejemplo, para advertir al grupo de la presencia de amenazas o para informar de una fuente de alimento. Incluso, algunos monos tienen sonidos diferentes (palabras, al fin y al cabo) para cada tipo de depredador y otros son capaces de utilizar sufijos. Sin embargo, para construir un lenguaje complejo no basta con eso. También se requiere de la sintaxis, las reglas que permiten combinar las palabras; en definitiva, un orden. Estas reglas son un ingrediente fundamental del lenguaje humano puesto que permite construir mensajes llenos de información con un pequeño número de palabras.

Pues bien, por primera vez un estudio científico ha demostrado la presencia de reglas sintácticas en un lenguaje animal. Además, ha logrado descifrar el “idioma” de un pequeño pájaro japonés. Y es que la comunicación animal no deja de sorprendernos.

El lenguaje de los pájaros, en ejemplos: El herrerillo japonés


El protagonista del trabajo, publicado en Nature Communications, es un pequeño pájaro llamado Parus minor o herrerillo japonés. El grupo de investigación, de distintas universidades del mundo, ha descubierto que en su lenguaje utiliza cuatro tipo de sonidos, que llamaremos A, B, C y D. Sonidos que este ave combina para dar lugar a mensajes complejos.

Los tres primeros sonidos se utilizan cuando hay depredadores o peligros cerca y significan: ¡tened cuidado! El sonido D, sin embargo, es usado cuando se encuentran alimentos o se busca pareja y su significado sería: ¡venid aquí! Pues bien, los investigadores observaron que el herrerillo combina estos dos tipos de sonido de forma AC-D, BC-D o ABC-D. Esto lo utilizan cuando deciden sumar fuerzas y ah

Auyentar al depredador. Podríamos traducirlo, por tanto, como: ¡Peligro, a por él!

Para comprobar que estas traducciones son correctas los científicos grabaron y reprodujeron los distintos sonidos. Vieron que, cuando sonaban los tres primeros, los pájaros giraban rápidamente la cabeza a derecha e izquierda analizando los alrededores, mientras que con el sonido D la reacción era la de acercarse al altavoz. De este modo, con el mensaje ABC-D los herrerillos analizaban los alrededores y a continuación se acercaban al altavoz. Sin embargo, cuando se invertía el mensaje y se generaba el sonido D-ABC apenas se producía reacción.

El lenguaje de los pájaros: También tienen sintaxis

Esta es la conclusión a la que llegaron los científicos tras su estudio. En primer lugar, porque parece claro que el significado de D no es el mismo cuando está solo y cuando viene acompañado de los otros sonidos. Además, los pájaros no analizan cada sonido por separado puesto que si se invierte el orden natural del mensaje (D-ABC) no reaccionan, es decir, no entienden su significado. Así, el orden de los sonidos es un ingrediente más en el lenguaje de de los pájaros, y concretamente en la especie del herrerillo japonés.

Al igual que para el ser humano, para los pájaros pequeños la comunicación es fundamental a la hora de evitar los ataques de depredadores y de encontrar alimento. Así, a lo largo de la evolución la aparición de este tipo de lenguaje ha supuesto para ambas especies un efectivo sistema de supervivencia basado en la colaboración entre individuos.

Fuente | Nature Communications

omicrono.com / David Medina Cortés 09 marzo 2016

El lenguaje de los pájaros también es organizado