Científicos de la Universidad de Sheffield en Reino Unido han creado un implante cerebral que se disuelve para evitar repetir la operación.

Pocas operaciones más complicadas existen que las de cerebro, y por eso cualquier avance que nos permita reducir su número es bienvenido.

Un campo en el que se está avanzando mucho es el de los dispositivos electrónicos que pueden disolverse en agua, como chips de silicio diseñados para que la información que guardan se pueda perder simplemente tirándolos al agua.

Un implante cerebral que se disuelve para eliminar cables y operaciones

Este nuevo proyecto se basa en conceptos similares, pero los aplica al campo de la medicina. El resultado es un dispositivo que es capaz de monitorizar la temperatura y la presión del cerebro, dependiendo de las fluctuaciones en la resistencia eléctrica de la zona en la que es instalado.

Los datos que registra se pueden obtener de manera inalámbrica, evitando así tener que conectar electrodos con cables al cerebro del paciente.


De un milímetro de largo, está fabricado en silicio y polímeros, ambos en pequeñas cantidades. Lo suficiente como para que el propio cuerpo lo disuelva de manera totalmente inocua para el paciente. Por el momento se han realizado pruebas en ratones con éxito: fueron funcionales durante aproximadamente una semana, pero no se espera que esté disponible para seres humanos hasta dentro de un plazo de entre cinco y diez años.

Fuente | New Scientist

omicrono.com / 18 enero, 2016 — Adrian Raya

El implante cerebral que se disuelve solo