Se utiliza el término ‘hablar largo y tendido’ para hacer referencia a aquellas conversaciones alrededor de un tema de suma importancia y que debe ser tratado extensamente.

Se origina en base a cómo eran muchas de las reuniones que se celebran en la antigüedad (civilizaciones romana, griega, egipcia…) en la que era común que los asistentes a las mismas estuvieran recostados mientras hablaban de sus asuntos. Una postura que les permitía estar largo tiempo de conversación, mientras les eran servidas bebidas y comida.

Muchas eran las ocasiones en las que en esas reuniones se trataban asuntos de gran interés político y el hecho de realizarse estando tumbados (tendidos) y dialogar extensamente (largo) fue lo que dio origen a la expresión con el propósito de señalar la importancia de conversar sobre un asunto de manera pormenorizada.

20minutos.es / Alfred López 10 de Abril de 2017

El histórico origen de la expresión "Hablar largo y tendido"