Se llama GyroGlove y es la esperanza de los pacientes con Parkinson para acabar con los temblores en las manos.


Los temblores son una de las manifestaciones más características que los sufren los pacientes de Parkinson. En los últimos años hemos visto cómo la tecnología ha permitido crear dispositivos para contrarrestar esa agitación.

Por ejemplo, un bolígrafo especial que corrige la escritura mediante vibraciones, una cuchara que cancela el temblor e incluso el uso de Kinect para solucionar el bloqueo de la marcha.

Giroscopios para contrarrestar los temblores

Faii Ong fue encargado de cuidar a un paciente con esta enfermedad hace unos años y, tras ver los problemas de temblores en las manos, comenzó a idear una solución. Años después tiene casi listo GyroGlove, un guante que cancela esos temblores a base de giroscopios.

El GyroGlove se basa en la física para contrarrestar los temblores del Parkinson. En su interior, giroscopios y sensores trabajan conjuntamente para detectar y analizar el movimiento de las manos de los pacientes, produciendo una fuerza equivalente que suaviza dicho movimiento.

Las pruebas en enfermos de Parkinson reales no han ido nada mal, aseguran que el guante es capaz de reducir los temblores hasta un 90% por ciento, hay libertad de movimiento de las manos, aunque es más lento.

También sería útil en trabajos de precisión

La base ya está desarrollada, ahora están inmersos en mejorar el guante y hacer de GyroGlove un producto comercial. Por ejemplo, deben reducir el ruido que produce el mecanismo y mejorar su diseño. Sus creadores dicen que permitirá a los pacientes realizar cómodamente acciones como escribir, usar el ordenador, cocinar o conducir.

Sin embargo la misma tecnología también sería aplicable fuera de la enfermedad, por ejemplo para situaciones en las que se necesite máxima precisión, como en la cirugía, fotografía o deportes.

Hay grandes esperanzas puestas en el GyroGlove y esperan tenerlo listo para finales de 2016 con un precio que estaría entre los 500 y 800 euros.

omicrono.com / 14 enero, 2016 — Pedro Moya

El guante que acaba con los temblores del Parkinson