Probablemente os sonará el bueno de Ötzi, una momia tatuada de hace 5.000 años con muchas cosas que contar.

Pues bien, Ötzi no solo nos trajo sorpresas como sus tatuajes, sus múltiples enfermedades, e incluso su profunda voz tras ser encontrado congelado en los Alpes. La momia de Ötzi, al igual que muchos otros cadáveres, se encontraba salpicada de vivianita.

Sí, vivianita, un tipo de mineral azul que en un principio parece crecer en aquellos que han sufrido una muerte por congelación (haciéndoles muy parecidos a los caminantes blancos de Juego de Tronos). Sin embargo, esto no es así, y es que la extraña vivianita se forma con bastante frecuencia en los cuerpos de los fallecidos.


¿Qué es la vivianita, el extraño mineral azul de los muertos?

Pero Ötzi no es el único que ha visto su fallecido cuerpo cubierto de vivianita. De hecho, y según podemos leer en Atlas Obscura, existen otros ejemplos como fue el caso de John White, un hombre cuyo cadáver fue enterrado en un ataúd de hierro fundido en 1861. En aquella época los ataúdes tenían una pequeña ventana para que los familiares del difundo pudiesen verlo, incluso con el ataúd cerrado durante el funeral.

Un siglo después, el cadáver de White fue exhumado a causa de la evolución de la tierra de la zona, y para sorpresa de muchos, su cuerpo estaba cubierto de un mineral azul: La vivianita. Incluso el interior del ataúd estaba cubierto del mismo mineral.

No es un caso aislado. Este mineral también se ha encontrado sobre los restos de soldados estadounidenses fallecidos en Vietnam.

¿Qué comparten todos estos casos? Pues en el caso de White, tras ser enterrado, las aguas subterráneas entraron en contacto con el interior del ataúd de hierro y con el cuerpo del mismo. Por su parte, en el caso de los soldados, el suelo donde fueron enterrados era muy húmero y también tenía piezas de avión (de hierro) enterradas alrededor. ¡Ah! Y no nos olvidemos de Ötzi, pues nuestra curiosa momia congelada tenía, junto a la vivianita, trozos de hierro parcheados en su piel.

Cómo y por qué se forma la vivianita

Como habréis notado, continuamente hemos hablado del hierro como algo necesario para formar la vivianita. Sin embargo, esto no es lo más importante, aunque si necesario. Para que se forme el extraño mineral azul es necesario fosfato, hierro y agua.

Y diréis, ¿de dónde sacamos el fosfato en todo este asunto? Pues del cuerpo humano. Todos los huesos y dientes humanos contienen fosfato, como parte de la hidroxiapatita, cuya función es mantener unidas las cadenas de ADN y ARN. El fosfato además también es usado por todas nuestras células para almacenar y mover energía, además de ayudar a organizar las proteínas. Por ello, cuando morimos y nos descomponemos, el fosfato se fuga al medio ambiente inmediatamente.

En todos los casos anteriores teníamos el fosfato (los cadáveres), el hierro (del ataúd o las piezas de aviación) y una fuente de agua. Y por ello en todos estos casos se formó vivianita, un mineral sin color inicialmente que posteriormente se vuelve azul al contactar con el oxígeno del aire.

¿Es bueno o malo encontrar vivianita en los cadáveres?

La vivianita puede ser una bendición o una maldición para los investigadores.

Por un lado, encontrar vivianita puede ayudar a saber el medio en el que se encontraba el cadáver, o qué elementos tenía alrededor. Además, la vivianita puede actuar de protector del deterioro de los restos humanos.

Por otro lado, la vivianita puede ser terrible para la investigación, pues si tratamos de analizar el ADN de un cadáver cubierto de este mineral azul puede ser imposible, ya que la vivianita arruina una técnica llamada reacción de cadena de polimerasa o PCR (una técnica que copia cadenas de ADN cuando tenemos muy poco material para analizar).

Ahora al menos ya sabéis que, si salen en las noticias cadáveres cubiertos de manchas azules, no se trata de caminantes blancos. Lo que pasa es que están cubiertos de vivianita.

omicrono.com / Roberto Méndez el 30/10/2016

Vivianita, el mineral azul que crece sobre los cadáveres