Como muchos de vosotros sabréis, ‘alter ego’ significa ‘el otro yo’ y se utiliza en algunas ocasiones para referirse a la doble personalidad de alguien; por ejemplo cuando éste se muestra/comporta de un modo en un sitio y de manera muy diferente en otro, como si tuviera dos identidades (un claro ejemplo sería la dualidad del personaje ‘Dr. Jekyll y Mr. Hyde’ de la famosa novela de Robert Louis Stevenson).

Pero originalmente la expresión ‘alter ego’ nada tenía que ver con esta dualidad de la personalidad que hoy en día se le da sino que procede de una sentencia atribuida al famoso filósofo y matemático griego Pitágoras, quien en el siglo V a.C. fue preguntado por uno de sus muchos discípulos de la Escuela Pitagórica (hoy en día muy probablemente estaría considerada como una secta) sobre ‘qué es un amigo’.

Pitágoras, haciendo una referencia a aquel que se mira en su propio reflejo en el agua contestó: ‘Un amigo es otro yo’.

Pero hasta nosotros no nos llegó este aforismo en su forma original en griego. Fue a partir del siglo I d.C a través del famoso filósofo y político del Imperio Romano Lucio Anneo Séneca (gran estudioso de la obra pitagórica), quien la dio a conocer en su forma en latín: ‘Amicus est alter ego’ (Un amigo es otro yo).

Con el transcurrir de los siglos la parte de la expresión que ha prevalecido y que todos conocemos ha sido la final ‘alter ego’, siendo utilizada la locución tal y como explico al inicio del post y para referirse también a aquellas personas que son de nuestra total confianza o con la que te sientes completamente identificada: Fulanito es mi alter e

20minutos.es / Por Alfred López 07 de agosto de 2015


El curioso origen de la famosa expresión