Espacioprofundo.es 05/05/13

El rover Curiosity ha vuelto al trabajo tras varias semanas en las que las comunicaciones se vieron afectadas por la alineación planetaria entre nuestro planeta, el Sol y Marte.

“¿Puedes oírme ahora? La conjunción ha terminado. Tengo una visión clara de la Tierra y mañana volveré al trabajo!” así lo indica el Twitter del rover, aunque dudo mucho que haya sido el quien ha mandado el mensaje.

Puedes acceder a decenas de imágenes en bruto en la web del Curiosity, en ellas nos muestra un terreno rocoso en el primer plano y el pico de unos 5 kilómetros de altura del Aeolis Mons al fondo. Pero no solo es este explorador el que ha vuelto a comunicarse con nosotros, el Opportunity, Mars Odyssey y Mars Reconnaissance Orbiter ya han señalado su deseo de volver a trabajar.

Estos exploradores han visto interrumpidas sus comunicaciones con los diferentes controles de misión durante la mayor parte del mes de abril debido a que el Sol se encontraba entre nosotros y el planeta rojo, estas conjunciones se producen cada 26 meses y el Opportunity ha tenido que enfrentarse ya en varias ocasiones a estos apagones de comunicación, pero es el primero que sufre el Curiosity, que aterrizó en Marte el agosto pasado.

Pero este último rover no permaneció completamente inactivo durante el descanso, el Curiosity tenía programadas varias tareas, incluyendo la realización de una serie de transmisiones en la banda X que servían para que los controladores del Laboratorio de Propulsión a Chorro supiesen que todo seguía funcionando correctamente. Pero estos mismos controladores se encontraron con la sorpresa de que el Opportunity se había puesto de forma automática en modo de espera tras detectar un fallo en uno de los chequeos rutinarios de la cámara de su mástil, aunque una nueva serie de órdenes permitieron que este longevo explorador volviese a trabajar sin mayores problemas.

Ahora, el Curiosity tendrá que enfrentarse a una nueva actualización de su software antes de volver a perforar otra vez la dura roca marciana. Los primeros análisis de las muestras recabadas del interior de Marte sugerían que el entorno del cráter Gale pudo ser perfectamente habitable en el pasado marciano. Así que los científicos de la misión están deseando echarle mano a una nueva serie de muestras para confirmar estos hallazgos.

Cuando el Curiosity termine su trabajo en la zona en la que se encuentra en estos momentos, denominada como Yellowknife Bay, los controladores le ordenaran emprender el camino que le llevara hasta la base del Aeolis Mons situado a unos 10 kilómetros, donde se sospecha que podrían estar encerradas las pruebas de la presencia de química orgánica.