A pesar de que al principio se decía que el órgano era 'anormal', pero los últimos estudios dicen lo contrario.




Einstein no solo nos legó una cantidad ingente de teorías y revolucionarias ecuaciones, sino que también nos dejó su cerebro. Desde su fallecimiento en 1955 los científicos han estudiado y analizado sus restos del que fuera la mejor mente de la era moderna. Las últimas investigaciones han determinado que el cerebro de Einstein ha sido siempre como el del resto de los humanos.

En 1985, un estudio declaró que el cerebro del físico tenía una mayor cantidad de células gliales que la media y eso le hacia más intelectual. El último estudio ha comparado las muestras analizables del cerebro con otras muestras 'de control', y han dado resultados que simplemente indican que Einstein no tenía una anormalidad cerebral que le haría destacar entre la multitud.


Que.es 31 de mayo de 2014