El Centro de Conservación de Primates Rainfer, localizado al norte de Madrid,
resguarda y cuida a unos primates que desgraciadamente se caracterizan por compartir un pasado muy parecido
lleno de maltrato físico y psicológico. Por suerte en este santuario de primates dirigido por el biólogo,
Guillermo Bustelo, reciben todos los cuidados que necesitan.



Como curiosidad decir que el Centro de Conservación de Primates Rainfer es el más importante de España
y el segundo de Europa.
Desde hace más de 20 años llevan luchando para intentar mejorar la calidad de vida de esta gran cantidad de orangutanes
y lemures procedentes del tráfico ilegal, de zoológicos, circos o incautaciones.

“Muchos de ellos, adquiridos de manera ilegal para ser utilizados como mascotas, llegan en un estado lamentable con taras psicológicas,
deprimidos o con movimientos rutinarios, por lo que necesitan un periodo de rehabilitación y adaptación
antes de integrarlos en el resto de los grupos sociales”, comentaba Bustelo.

Un total de unos 140 primates entre chimpancés, lemures, gibones, orangutanes y capuchinos forman
el bullicioso grupo de monos que viven en el recinto. Su subvención depende de aportaciones privadas,
aunque el Ministerio de Medio Ambiente y diferentes universidades contribuyen con pequeñas cantidades.