Existen muchas leyendas en torno al ciclo sexual de los felinos caseros, mitos que se pueden resolver con la información. Hoy contestamos a todas tus preguntas.


Antes de contestar a cualquier duda, debemos empezar dejando claro que el celo es una de las fases naturales para los animales de compañía y son síntoma de un desarrollo reproductivo correcto y saludable. Cuando llevamos a casa a un ser vivo debemos ser conscientes de que tendremos que atravesar esta etapa y para ello lo mejor es que estemos informados desde el principio. ¿Es lo mejor dejar que la naturaleza siga su curso? ¿Es idóneo consentir una reproducción sin control escudándonos en la naturalidad del tema? Una vez más nuestros peludos necesitan de nuestras concienzudas decisiones para contestar a estas difíciles cuestiones... ¿Cuáles serán?

Empezaremos conociendo el sexo de nuestro animal, no es lo mismo tener un gato que una gata porque cada uno experimentará el celo de manera diferente.

Es difícil concretar una fecha de aparición del celo en nuestros gatos. Como media podemos decir que la mayoría suele presentar el celo entre los seis y los ocho meses de edad.

Las gatas que están en el periodo sexual maúllan, se frotan, expulsan un “sugerente” olor, todo con el fin de seducir al gato que esté escuchando.

El celo de la hembra tiene dos partes principales, proestro y estro, que te explicaremos más adelante.

Por su parte, los gatos pueden ser capaces de aparearse con la hembra en cualquier momento.

No hay una frecuencia exacta para el ciclo pero podemos concretar que el celo está relacionado con el clima y con la cantidad de horas de luz solar. En España el período de celo suele encontrarse entre febrero-marzo hasta septiembre-octubre.

Recuerda que siempre está la opción de la esterilización, con la que Muy Mascotas está completamente a favor.

Es prácticamente imposible generalizar, por lo que si tenemos un/a felino/a nos daremos cuenta de los ciclos del celo por la experiencia. Aunque también podemos valernos de las respuestas que contestamos a continuación.

Conociendo el sexo del animal

Podemos intentar conocer el sexo de nuestra nueva mascota con este sencillo método: al levantarles la cola observaremos dos orificios, el más cercano a la cola es el ano y el más lejano corresponde a los genitales. En las hembras los dos orificios están más juntos que en el macho, ya que en este existe una mayor separación debida al espacio que ocuparán o ya ocupan los testículos.

El veterinario nos da la respuesta

Claro que la mejor opción va a ser consultar con el profesional para no equivocarnos. No es raro que el cachorro, de nombre Lola, al pasar los días evidencie de forma clara que ha de llamarse Lolo.

¿Qué es el celo?

El celo es una parte del ciclo sexual de la gata. Siendo más concretos es el período fértil de dicho ciclo sexual.

El sí de la gata


Siendo aún más claros, podemos definirlo como el tiempo durante el que la hembra "acepta" relaciones con el macho, pudiendo quedar preñada.

La llamada

Cuando la gata pasa por esta fase sexual pone todos sus recursos a trabajar con un solo fin: ¡encontrar un maravilloso galán! Incesantes maullidos, simpáticas "posturitas", emisión de sugerentes olores... todo ello para estimular y atraer al macho deseado.

Y los machos… ¿tienen celo?

Pues no, los machos no tienen un auténtico celo. Pueden ser capaces de aparearse con la hembra en cualquier momento, siempre y cuando la estimulación haya sido suficiente.

Siempre dispuestos

Los gatos macho suelen estar dispuestos al juego sexual tras los estímulos olfativos o visuales que la hembra en celo les proporciona.

La respuesta del gato

A partir de ese momento también pueden "llamar a su amada" mediante penetrantes maullidos, mostrar inquietud e intentos de fuga e incluso llegan a orinarse fuera del lugar habitual como parte del ritual de marcaje de esta fiesta sexual.

¿Cuándo se presenta el primer celo?

Es difícil concretar una fecha de aparición del celo en nuestros gatos. Como media podemos decir que la mayoría suele presentar el celo entre los seis y los ocho meses de edad.

¿Cómo sabremos cuándo llega?

Podremos evidenciar la llegada de esta importante fase por la intranquilidad de la hembra, los maullidos lastimosos, revolcones, "posturitas", frotamientos y roces contra objetos, animales y personas. El celo de nuestras gatas no se manifiesta tan claramente como el celo de la perra, con síntomas como inflamación de la vulva, descarga hemorrágica... Es importante comentar que las razas de pelo corto suelen alcanzar el celo de forma más temprana que las razas de pelo largo.

¿Con qué frecuencia presentan el celo?

Esta pregunta también tiene una difícil respuesta. Lo único que podemos decir con total seguridad es que el celo está relacionado con el clima y con la cantidad de horas de luz solar. Es por ello que podemos considerar dos períodos sexualmente activos que coinciden con el final del invierno y principios de primavera y el período de finales de verano y principios de otoño. La realidad de nuestro país nos hace pensar que existe un único período de celo entre febrero-marzo hasta septiembre-octubre. En el peor de los casos el celo puede durar ¡todo el año!

¿Cuánto dura?

El celo tiene dos partes principales: proestro y estro. Proestro: duración de uno a tres días, que coincide con los terribles maullidos, una mayor actividad de la gata y grandes muestras de afecto a los propietarios. Estro: duración variable dependiendo de presencia de otros machos, hembras en celo, climatología... Es el período de absoluta receptividad sexual.

¿Cómo puedo evitar el celo?

La opción quirúrgica es, sin duda, la opción a tomar como método de control para los ciclos sexuales de nuestros animales de compañía.

Cirugía en la gata

Se conoce como ovariohisterectomía o eliminación quirúrgica de los ovarios y del útero completo.

Cirugía en el gato

Se trata de la castración, es decir, la eliminación quirúrgica de los testículos.

muymascotas.es / Carlos Rodríguez, 21 mayo 2018

El celo en los gatos, resolvemos todas las dudas