Todos conocemos el canguro como ese animal saltarín que vive en Australia, dónde pasa el principio de su vida dentro de un bolsillo en el vientre de su madre.

No es una especie considerada como rara, a pesar de vivir sólo en una zona muy concreta del planeta, pero lo cierto es que sí que es un animal muy curioso, no sólo por lo que ya sabemos sobre él, sino también por algunas características que han sido estudiadas por los científicos, que lo consideran un animal fascinante.

Concretamente, además de saber un poco más de este animal, vamos a ver también una sencilla y efectiva técnica diseñada para que los canguros huérfanos crean que están en el bolsillo de la madre, sin el que se les hace muy difícil vivir cuándo son pequeños.

Características curiosas del desplazamiento del canguro


El canguro es el único animal grande (lo de las pulgas ya es otra liga) capaz de desplazarse a través de grandes saltos, que le resultan de gran utilidad para ahorrar energía en los desplazamientos largos, en los que puede alcanzar velocidades de hasta 70 kilómetros por hora.

Como contrapartida, el tamaño de sus pies les dificulta poder andar de forma convencional, por lo que tienen que ayudarse de su cola, usándola como trípode para avanzar, pero siempre hacia delante, pues tienen serios problemas para caminar hacia atrás.

A pesar de todo esto, a veces se les puede ver desplazándose de forma anómala, dando brincos torpes, eufóricos y circulares. Esto no se debe a que sean animales hiperactivos ni nada por el estilo, sino más bien a que la zona donde viven tiene buenas reservas de amapolas; así que, efectivamente, es lo que estáis imaginando: son canguros drogados.

La importancia del bolsillo materno para el canguro

Como ocurre con otros marsupiales, uno de los primeros órganos que se desarrollan en el canguro son las extremidades, pues éstas les permiten saltar al bolsillo de su madre nada más nacer.

Esto puede hacernos pensar que las hembras de canguro son unas madres perfectas, que nunca pierden de vista a sus hijos, pero lo cierto es que son bastante despistadas, hasta el punto de coger a la primera cría que ven cuando se sienten amenazadas por un depredador, sea o no la suya.

De este modo, al final muchas hembras tienen en su bolsa cachorritos que ni siquiera son suyos, pero lo importante es que todos estén resguardados, aunque no se encuentren con su madre.

¿Pero qué pasa si la madre muere cuando el hijo aún es demasiado pequeño para vivir solo?

Para ello tienen una respuesta los responsables de Kangaroo Sanctuary, un refugio australiano en el que se dedican, entre otros asuntos, a acoger bebés de canguro que se han quedado huérfanos por algún motivo.

Además de hacer un trabajo excelente con estos animales, los cuidadores enseñan su día a día en las redes sociales como uno recientemente publicado en Instagram, que ha cautivado al público por la ternura que supone el esfuerzo con el que tratan de emular la bolsa materna con la ayuda de una simple funda de almohada, que después se sitúa sobre el vientre de alguno de los cuidadores, con el objetivo de que el pequeño canguro sienta su calor y su respiración.

Una madre es totalmente insustituible, pero al menos de este modo consiguen tranquilizar a estos cachorritos. Es un trabajo precioso.

omicrono.com / Azucena Martin 31 agosto 2016

Características y curiosidades del canguro