Puede ser el primer paso para lograr una herramienta de detección temprana y mejorar la vida de los niños que sufren estas enfermedades

Investigadores estadounidenses han identificado en los dientes de leche los ciclos metabólicos relacionados con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y el autismo, algo que podría, en el futuro, servir como elemento de detección temprana de ambas enfermedades.

La investigación, realizada por científicos de la Escuela Icahn de Medicina de Mount Sinai (Nueva York, Estados Unidos), explica que los recién nacidos y los bebés forman diariamente una capa dental que captura una huella de las sustancias químicas que circulan por el organismo y que produce un registro de exposición cronológica, como si de los anillos del tronco de un árbol se tratara.

Este registro, que muestra procesos cíclicos involucrados en la metabolización de nutrientes y metales durante el desarrollo fetal y posnatal, difería significativamente en niños que tenían trastorno por déficit de atención e hiperactividad, autismo o ambos trastornos.

Detección temprana

Christine Austin, una de las investigadoras, sostiene, en declaraciones a MedPage Today, que estos hallazgos sugieren que la regulación metabólica de nutrientes y toxinas puede desempeñar un papel clave en el TDAH y en el autismo. "Con más investigación, esto podría llevarnos a una herramienta de detección temprana y a un tratamiento temprano, lo que potencialmente podría significar un mejor calidad de vida para los afectados".

La presencia y la evolución de ciertos minerales en nuestro organismo parecen ser la clave del diagnóstico

En el estudio actual, Austin y el resto de equipo de investigación, tomaron muestras de dientes de leche para reconstruir exposiciones prenatales y tempranas a nutrientes y elementos tóxicos en 74 niños gemelos.

Midieron perfiles temporales de plomo, cobalto, zinc, vanadio y otros elementos en 13 niños con TDAH, ocho con autismo, 12 con TDAH y autismo, y 41 niños sanos y caracterizaron patrones metabólicos cíclicos de estos metales.

Los investigadores identificaron propiedades cíclicas específicas del TDAH y también encontraron firmas elementales distintas en niños que tenían TDAH o autismo, así como en niños que tenían ambos trastornos. "Si hay un momento crítico en el que estos metales se descompensan, tal vez podamos contrarrestarlo", añadió Austin.

Investigación continuada

Sin embargo, también advirtió que sería prematuro utilizar estos marcadores con fines de diagnóstico. El estudio no incluyó, por ejemplo, análisis de sensibilidad/especificidad.

El estudio es una continuación de investigaciones anteriores del mismo equipo, que previamente mostraron que los niños con autismo habían alterado los patrones de metabolismo del zinc-cobre en el útero o en sus primeros meses de vida.

La mayoría de la investigación epidemiológica ambiental se centra en las concentraciones de metales en un solo punto de tiempo, mirando los niveles sanguíneos de plomo, por ejemplo, señaló Austin. "Nuestra investigación analiza los ciclos del metabolismo del metal. Es algo diferente que mirar la alta exposición frente a la baja exposición".

elconfidencial.com / 27/09/2019

El autismo y el TDAH dejan su "firma" en los dientes de leche, según un estudio