El hombre, de 88 años, provenía de Madrid y está ingresado en el Hospital Los Arcos. Su mujer se ha hecho la prueba del Covid-19 tras haberse negado.

Los Servicios de Epidemiología trabajan a contrarreloj para reconstruir y sobre todo dar con el paradero de todas aquellas personas que este jueves estuvieron en contacto con un anciano madrileño afectado por el coronavirus que permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Los Arcos. Este caso es prioritario para la Dirección General de Salud Pública de la Región de Murcia porque este ciudadano, de 88 años, viajó en compañía de su mujer abordo de un tren desde Madrid hasta la estación de Cartagena y lo hizo cuando ya estaba contagiado por el Covid-19.

“Parece ser que su hijo ya había dado positivo en Madrid y a pesar de ello, el anciano viajó en tren en malas condiciones: con fiebre y tos”, tal y como aseguran fuentes sanitarias a EL ESPAÑOL. Todo apunta, según las citadas fuentes, a que el matrimonio de ancianos madrileños cogió un Talgo en la capital de España y cuando llegó a la estación de tren de Cartagena se fue a su domicilio en una localidad costera del Mar Menor. Fuentes policiales indican que se está tratando de averiguar si la pareja tiene su residencia en Santiago de la Ribera, una pedanía que pertenece a San Javier, o en Lo Pagán, una pedanía que está dentro del término municipal de San Pedro del Pinatar.

Las mencionadas fuentes policiales indican que se está intentado esclarecer “si el matrimonio se desplazó en taxi o cogió un bus porque la estación de autobuses está cerca de la estación de trenes”. Posteriormente, tanto las mencionadas fuentes sanitarias como policiales confirman que la pareja de ancianos madrileños se desplazó a un centro comercial de San Javier. “Estuvieron haciendo unas compras en varias tiendas donde había más clientes”.

Conforme fueron pasando las horas se fue agravando la sintomatología de este ciudadano madrileño. “Llegó por su propio pie a la puerta del Servicio de Urgencias del Hospital Los Arcos y la radiografía que se le realizó puso de manifiesto que padecía una neumonía de caballo”, confirma personal sanitario del referido centro hospitalario. De manera que de inmediato se sometió al anciano a la prueba de coronavirus y como se esperaba dio positivo: ingresó en la UCI.

"Se negó a la prueba del coronavirus"

La esposa del octogenario, según detalla personal sanitario, “no solo se negó a someterse a la prueba del coronavirus sino que además se estuvo paseando por la cafetería y cuando los trabajadores se despistaron se marchó sin avisar”. El caso ha generado mucho malestar en el seno de la plantilla del Hospital de Los Arcos: “La mujer mostró una conducta inconsciente con el resto de pacientes y habría que ponerle una buena multa”.

Fuentes policiales indican a este diario que efectivos de las policías locales de Cartagena y San Javier, así como de la Policía Nacional, están trabajando en la localización de los más de 200 pasajeros que viajaron en el Talgo con el matrimonio de ancianos madrileños para informarles de que deben ponerse en cuarenta domiciliaria. También están tratando de localizar a la mujer del anciano ingresado en la UCI de Los Arcos: “Parece ser que la esposa está en paradero desconocido y sigue sin hacerse la prueba”.

Las pesquisas del Servicio de Epidemiología han permitido localizar al conductor del taxi que llevó al matrimonio desde el centro comercial de San Javier hasta la puerta de urgencias del Hospital Los Arcos. Este viernes, tras 24 horas de búsqueda, la anciana fue localizada en su residencia costera de Lo Pagán (San Pedro del Pinatar) y personal sanitario la sometió a las pruebas del Covid-19 para ver si daba positivo. “Le dijeron que se quedase en casa aislada, pero dudo que lo cumpla”, afirma con preocupación un empleado de Los Arcos. La Consejería de Salud ha confirmado que el anciano se encuentra en estado grave: “Su pronóstico es reservado y sigue ingresado en la UCI”.

omicrono.com / Jorge García Badía. 14 marzo, 2020

El anciano enfermo que viajó en un Talgo a Murcia pese a saber que su hijo tenía coronavirus