Cuidado con dónde tocas a tu gato, puede molestarle.


Aunque hay excepciones, a los gatos no les suele gustar que les acaricien la panza, las patas y la cola.

Las zonas seguras para tocarles son: la cabeza, las orejas, la barbilla, el lomo y cerca de la cola.

Nunca se debe tocar a un gato con caricias bruscas y rápidas, tampoco gritar.

Si el gato está relajado, ronronea, arquea el lomo y se frota contra ti es que está a gusto.

Si se aleja de ti o aparta la zona del cuerpo que le estás tocando, si bufa o pliega las orejas, si mueve la cola rápidamente de un lado a otro o si te da un mordisquito en la mano, mejor no sigas acariciándole.

muyinteresante.es / Mar Aguilar, 12/06/2018

¿Dónde debes acariciar a tu gato?