Los gurús de la comida sana, el bienestar y la vida saludable tiran por tierra algunas presunciones que estábamos tomando ya como mantras universales.

Es cierto, las barritas de proteínas que llenan las estanterías de tu cocina podrían estar haciéndote engordar. Eso, o los suplementos alimenticios que tomas no están haciendo nada por tu salud. Son hábitos que hemos introducido en nuestra dieta, con los que esperamos resultados que nunca llegan y que, en realidad, son errores comunes que debemos descartar. Revisa tu rutina.

1.- Las almendras son el ‘snack’ más sano. Efectivamente, están repletas de proteínas, sus grasas son buenas y aportan fibra y nutrientes tan importantes como el magnesio. Sin embargo, su aporte de calorías es bastante elevado, y si no le ponemos freno podemos crear el efecto contrario al que pretendemos. Y es difícil limitar el tema de las almendras, tan pequeñas, que las solemos comer sin mesura. Elige siempre las crudas, olvídate de las tostadas, saladas o con miel. Y limita la cantidad diaria.

2.- Las dietas que se basan en eliminar el gluten por completo. No hay estudios médicos que demuestren que la gente que no tiene problema para digerir el gluten consiga mejores resultados con dietas que lo destierren que con aquellas que lo incluyen. Los nutricionistas aseguran que se suele eliminar de la dieta porque nos sentimos mejor haciendo algo ‘drástico’ y no comer alimentos con gluten, psicológicamente, nos hace sentir mejor. Pero si no eres intolerante, no es la mejor opción.

3.- Tomar suplementos de vitaminas cada día. Como su propio nombre indica son ‘suplementos’ y, si no los necesitas, ¿para qué los tomas? No todo el mundo tiene carencias de vitaminas; es más, tú no sabes de qué carees si no te lo dice un médico. Tan sólo inclúyelas en tu día a día si él te lo recomienda.

4.- La cúrcuma es el condimento milagro. Sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias son innegables, y es por eso que son uno de los alimentos centrales de la medicina ayurvédica en India. Pero esto no significa que, a partir de ahora, todas tus comidas deban tener este aderezo o que, si no te gusta el picante, lo sufras. Si fuerzas tu organismo a digerirlo, puedes conseguir que tu estómago sufra una acidez desmesurada.

5.- Las barras de proteínas no engordan. Pero tampoco son veneno. La clave está en leer bien los ingredientes que las componen, que sean altas en fibra y con un contenido en azúcar mínimo. Si no, pueden ser auténticas bombas de relojería.

6.- Los abdominales te van a dar, seguro, una ‘tableta de chocolate’ instantánea. Para conseguirla, no puedes limitarte a llegar al gimnasio, tumbarte en la colchoneta y pasar el tiempo subiendo y bajando la cabeza. Con la combinación de ejercicios y de tipos de actividad conseguirás mejores resultados.

7.- Estirar antes del entrenamiento. Es un hábito al que absolutamente todos estábamos acostumbrados. Y quien diga lo contrario, miente. Actualmente, los expertos aseguran que lo mejor es dejarlo para el final del ejercicio. Si no, perderás el tono muscular que con el calentamiento has ganado y que te ha preparado para la actividad.

harpersbazaar.es / MARTA RR | 02/02/2015

Desmitificamos siete hábitos que creíamos saludables - Harper's Bazaar