Nos consta que existen nubes fuera del Sistema Solar, como las de los agujeros negros. Incluso sabemos que hay nubes de vapor de agua.

Pero, ¿hay más tipos de nubes ahí fuera? La respuesta más inteligente sería decir que “probablemente sí”, pero hay que demostrarlo. En este caso, parece que hay mundos gaseosos gigantes (similares a Júpiter) fuera del Sistema Solar con nubes de minerales.

Al menos así lo afirma un reciente estudio publicado en Nature Astronomy a cargo de la David Armstrong y sus colegas, de la Universidad de Warwick. Y es que, según sus resultados, habrían detectado un planeta gaseoso rodeado de nubes de minerales, concretamente hechas de corindón, el componente básico de rubíes y zafiros.

El planeta gigante rodeado de nubes de minerales



En un principio el hecho de imaginar un planeta rodeado de nubes de minerales, como el rubí o el zafiro, puede sonar incluso bonito. Sin embargo, cuando nos enteramos de que las temperaturas diurnas de este planeta alcanzan los 2.500 ºC, la cosa ya suena un poco mal. Es más, a esas temperaturas, en la Tierra, los rubíes y zafiros se vaporizarían por completo antes de llegar a la atmósfera.

Los investigadores sugieren que los vientos de este planeta gaseoso “puede que tengan cierta tonalidad de color”, algo que sería impresionante y bonito, pero depende de la composición total de las nubes y de la atmósfera total.

El planeta gaseoso gigante del que hablamos ha recibido el original nombre de HAT-P-7b. Se encuentra a más de 1.000 años luz de la Tierra y es 500 veces más grande que nuestro querido Planeta Azul. Se encuentra en la constelación Cygnus y pertenece a una subclase de planetas gigantes gaseosos llamada “Júpiter caliente“, un tipo de planetas que son similares en tamaño, masa y composición a nuestro conocido Júpiter, pero se encuentran tan cerca de su propio sol que sus temperaturas superficiales son un infierno.

Cómo son los planetas gaseosos rodeados de nubes de minerales


HAT-P-7b no es el primer “Júpiter caliente” descubierto por la ciencia. De hecho, este planeta rodeado de nubes de minerales lleva siendo estudiado la friolera de cuatro años para llegar a saber, aproximadamente, cómo son sus condiciones superficiales. Y solo es el principio.

La composición esencial de dichas nubes parece ser el corindón, una forma cristalina de óxido de aluminio, ingrediente esencial de los rubíes y los zafiros; o perovskita, un mineral de óxido de titanio de calcio, usado para fabricar células solares. De ambos minerales, parece que el corindón es el más probable para ser el componente de las nubes de este lejano planeta.

Gracias al uso del telescopio Kepler de la NASA, y la intensidad de la luz reflejada por el planeta, los investigadores han podido hacerse una idea de sus condiciones climáticas. Por lo visto, el planeta tiene un lado frío y un lado caliente, y las nubes de minerales se condensarían en su lado frío. La diferencia de temperatura entre ambos lados del planeta crearía los vientos, que llegarían al lado caliente para provocar la evaporación de las nubes.

De momento, queda mucho por investigar. Como decíamos, esto solo es el comienzo.

omicrono.com / Roberto Méndez 13/12/2016

Descubren nubes de minerales fuera del Sistema Solar