El hallazgo podría tener implicaciones para nuestra comprensión de la salud y de las enfermedades oculares

..... Un grupo de científicos internacional ha descubierto que los ojos y los cerebros en ratones parecen tener sistemas de autolimpieza parecidos, lo que sugiere que sucede algo similar en los humanos y podría ayudar a la investigación de enfermedades oculares.

Todos los órganos cuentan con mecanismos de mantenimiento y drenaje para deshacerse de las células y fluidos que quedan como restos tras su funcionamiento. El cerebro utiliza para eso una pequeña red de tuberías conocida como sistema glinfático, similar al sistema linfático que elimina los desechos del resto del cuerpo. Uno de los trabajos clave de este sistema de eliminación de residuos del cerebro es eliminar las proteínas beta amiloideas tóxicas, que se han asociado con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

Nuevos experimentos en ratones y ratas han revelado que las estructuras en la parte posterior de los ojos de estos animales, como el nervio óptico y la retina, actúan de manera parecida, canalizando los productos de desecho a través de una red muy similar a la que utiliza el cerebro con su sistema glinfático."Nuestro análisis proporciona la evidencia de la existencia de un sistema de limpieza ocular altamente polarizado que podría tener implicaciones para nuestra comprensión de la salud y de las enfermedades oculares", escriben los científicos en el artículo que han publicado en la revista científica 'Science Translational Medicine'.

Roedores y humanos, mucho en común

Para ver exactamente cómo el ojo se deshacía de los residuos, los investigadores inyectaron proteínas beta de amiloide fluorescentes en los ojos de ratones de laboratorio, que se desplazaron a través de canales especializados en el nervio óptico. Unas horas después de la inyección, se encontraron rastros de estas proteínas mucho más lejos, se habían desplazado desde el ojo hasta los ganglios linfáticos dentro del cuello del animal como parte del proceso típico de eliminación de basura del cuerpo. Una vez más, esto coincide con la forma en que el cerebro se conecta con el resto del cuerpo. Sin embargo, sí que se observaron diferencias entre ambos mecanismos: mientras que el sistema glinfático del cerebro se activa por la noche, durante el sueño, la versión ocular de este sistema de limpieza parece ser impulsada al mover el iris en respuesta a los cambios de luz.

"Representa el punto de partida para nuevas investigaciones sobre el impacto del sistema glinfático ocular en varias enfermedades oculares"

A pesar de que esta investigación se basa en roedores, estos animales tienen configuraciones oculares similares a las de los humanos, aunque a un nivel mucho más simplificado. Al mismo tiempo, cabe reseñar que el descubrimiento del sistema glinfático del cerebro humano también se inspiró en experimentos en ratas y ratones, algo que aumenta las posibilidades de que, una vez más, este mecanismo ocular no sea exclusivo de los roedores.

El mayor conocimiento de cómo el ojo se limpia podría, según los investigadores, ayudar a entender más sobre enfermedades oculares como el glaucoma, ya que un malfuncionamiento del sistema de drenaje podría ser una de las causas de esta enfermedad. "Esto representa sólo el punto de partida para nuevas investigaciones sobre el impacto del sistema glinfático ocular en la patogénesis de varias enfermedades oculares", aclara Peter Wostyn, del Psychiatrisch Centrum Sint-Amandus en Bélgica, que no participó en el estudio, en declaraciones citadas por Science Alert.

elconfidencial.com / 04 mayo 2020

Descubren cómo se 'autolimpia' el ojo y se parece mucho a cómo lo hace el cerebro