Nuevo planeta
Impresión artística sin fechar, cedida por el Observatorio Europeo Austral que muestra al planeta que orbita a la estrella Alfa Centauri B. Alfa Centauri B es el objeto más brillante en el cielo y el otro objeto que resplandece es Alfa Centauri A. (EFE)
Espacioprofundo.es 17/10/12

Hasta ahora, la imaginación se nos ha disparado al descubrir los cientos de planetas que se encuentran en las estrellas distantes, pero siempre existía algo que nos faltaba, todos ellos están demasiado lejos como para plantearnos visitarlos en un futuro a medio plazo, pero ¡POR FIN!, los astrónomos europeos han descubierto un planeta en el sistema estelar más cercano a nosotros, en Alpha Centauri B.

Pero es que no solamente se encuentra cerca de nosotros, sino que también tiene una masa parecida a la de la Tierra y es el más ligero descubierto en torno a una estrella de este tipo, una estrella similar al sol. Pero que no se nos haga la boca agua, se encuentra demasiado cerca de su estrella, menor que la que separa mercurio del Sol, como para albergar algún tipo de vida, además, al encontrarse orbitando a una sola de las estrellas, hay momentos en los que el cielo mostrara los dos soles, friendo literalmente su superficie.

Y es que Alfa Centauri es una de las estrellas más brillantes del cielo austral y el sistema estelar más cercano a nuestro Sistema Solar ya que se encuentra a tan solo 4,3 años luz de distancia.

La pega es que en realidad se trata de un sistema estelar triple, con dos estrellas similares a nuestro sol en el centro, orbitando cerca la una de la otra, Alfa Centauri A y B, y una débil enana que se encuentra a una distancia de las dos principales de unos 13.000 UA, mucho más lejos que Plutón de nuestro sol.

El planeta fue detectado utilizando el instrumento HARPS, instalado en el telescopio de 3,6 metros en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile. Los resultados aparecerán online en la revista Nature, en su edición del 17 de octubre de 2012.

“Nuestras observaciones se prolongaron durante más de cuatro años, utilizando el instrumento HARPS, y han relevado una señal diminuta, pero real, que muestra un planeta orbitando Alfa Centauri B cada 3,2 días”, afirma Xavier Dumusque, del Observatorio de Ginebra, Suiza, y Centro de Astrofísica de la Universidad de Oporto, Portugal, autor principal del artículo. “¡Es un descubrimiento extraordinario y ha llevado nuestra tecnología hasta sus límites!”

El equipo europeo detectó el planeta utilizando el sistema de la velocidad radial, es decir, ha sido capaz de detectar el débil bamboleo que ejercía el planeta sobre Alfa Centauri B generado por el tirón gravitatorio del planeta. El efecto es realmente pequeño ya que infiere un movimiento de no más de 51 centímetros por segundo, 1,8 km/hora. Es la precisión más alta alcanzada nunca con esta técnica.

La estrella Alfa Centauri B es muy similar al Sol, aunque ligeramente más pequeña y menos brillante. El nuevo planeta descubierto, con una masa algo mayor que la de la Tierra, se encuentra orbitando la estrella a unos seis millones de kilómetros de distancia, una distancia mucho menor que la de Mercurio con respecto al Sol en nuestro Sistema Solar. La órbita de la otra gran estrella del sistema, Alfa Centauri A, la mantiene a cientos de veces esa distancia, pero aún así sería un objeto muy brillante en los cielos de este planeta.

“Este es el primer planeta con una masa similar a la de la Tierra encontrado alrededor de una estrella de tipo Sol. Orbita muy cerca de su estrella y debe hacer demasiado calor para albergar vida tal y como la conocemos”, añadio Stéphane Udry del Observatorio de Ginebra, coautor del artículo y miembro del equipo, “pero es posible que forme parte de un sistema en el que haya más planetas (con varios planetas orbitando la misma estrella). Otros resultados de HARPS y nuevos descubrimientos de Kepler, muestran claramente que la mayor parte de los planetas de baja masa se encuentran en este tipo de sistemas”.

“Este resultado representa un gran paso adelante hacia la detección de un planeta gemelo a la Tierra en las inmediatas vecindades del Sol. ¡Vivimos tiempos emocionantes!”, concluye Xavier Dumusque.