Como se forma un agujero negro es algo que más o menos entendemos bien, sin embargo, la presencia de los agujeros negros supermasivos en el centro de cada galaxia sigue necesitando una explicación que todavía está fuera de nuestras posibilidades. La idea básica es que estos colosos se formaron como cualquier agujero negro, una gran masa colapsa sobre sí misma, pero como lo hicieron hace miles de millones de años, la materia que han engullido les ha permitido crecer hasta alcanzar proporciones titánicas.

Sin embargo la presencia de un agujero negro con una masa de 12.000 millones de soles parece contradecir esta visión, y es que ya existía cuando el Universo tenía menos de 900 millones de años.

“Antes de este descubrimiento el agujero negro más masivo conocido dentro de los primeros 1.000 millones de años tras el Big Bang tenía alrededor de 5.000 millones de masas solares, menos de la mitad de la masa del detectado ahora” señalo Bram Venemans, del Instituto Max Planck de Astronomía en Alemania.

La idea básica que describe la formación de los primeros agujeros negros del Universo señala que estos nacieron con una masa de entre 100 y 100.000 veces la masa de nuestro Sol, a partir de ahí, simplemente crecieron engullendo la masa que los rodeaba o fusionándose con otros agujeros negros.

Pero ninguna de estas formas de crecimiento explica la existencia de este nuevo coloso, “Un aspecto muy interesante de este trabajo es que los resultados sugieren que, en los inicios del Universo, los agujeros negros supermasivos y sus galaxias anfitrionas no evolucionaron conjuntamente”, señalo Akos Bogdan, astrónomo del Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica en Cambridge, Massachusetts.

Otro de los datos mostrados señala que es poco probable galaxia donde se esconde este agujero negro sea tan grande como lo que los cálculos basados en las teorías actuales nos señalarían. “Esto sugiere que, al menos en este caso, el agujero negro está creciendo más rápidamente que la galaxia, lo que cuestiona la co-evolución que a menudo se asume de las galaxias y sus agujeros negros centrales a través del tiempo cósmico”, añadió Venemans.

El agujero negro recién descubierto reside en un cuásar extremadamente brillante que ya existía cuando el universo tenía unos 857 millones años de edad, es decir, cuando el Universo tenía tan solo un seis por ciento de su edad actual, unos 13.800 millones de años.

“Podemos detectar con relativa facilidad este objeto porque es más brillante que otros situados a la misma distancia. Estos objetos están tan lejos de nosotros que la mayoría de ellos se ven (muy) débiles aunque sus luminosidades intrínsecas son grandes”.

espacioprofundo.es 26/02/15


Descubierto un agujero negro supermasivo demasiado antiguo como para ajustarse a nuestras teorías