Esta imagen del Telescopio Espacial Hubble muestra la galaxia M60 en el centro, mientras que la galaxia enana M60-UCD1 se sitúa abajo a la derecha, ampliada en el recuadro. NASA/Space Telescope Science Institute/ESA

Tenemos la idea de que los agujeros negros supermasivos se encuentran en el centro de grandes galaxias, sin embargo, un equipo de astrónomos de la Universidad de Utah han descubierto una galaxia enana ultra compacta que parece albergar a uno de estos titanes devoradores de materia, un hallazgo que parece sugerir que estos enormes agujeros negros podrían ser mucho más comunes de lo que pensábamos anteriormente.

“Es el objeto más pequeño y ligero que sabemos que tiene un agujero negro supermasivo”, comento Anil Seth, autor principal de un estudio internacional de la galaxia enana publicado en la edición del jueves de la revista Nature.

El hallazgo de esta galaxia, conocida como M60-UCD1 y cuyo agujero negro supermasivo parece tener una masa equivalente a unos 21 millones de soles, sugiere probablemente otras galaxias ultracompactas como esta podrían poseer también agujeros negros supermasivos, aunque piensan que en realidad esta galaxia podría ser los restos de una colisión entre dos galaxias mayores.

Los agujeros negros son el resultado del colapso del núcleo de estrellas masivas, su masa es tan grande que ni tan siquiera la luz puede llegar a escapar de su atracción, aunque podemos descubrirlos gracias a que el material que los rodea a veces puede lanzar emisiones de rayos X y otras formas de radiación. Sin embargo, los agujeros negro masivos son algo totalmente diferente, poseen masas de al menos un millón de soles y parecen estar escondidos en el centro de todas las galaxias, dominando su formación y evolución, incluso son capaces de detener la formación de nuevas estrellas.

El agujero negro supermasivo que se encuentra en el centro de nuestra galaxia, conocido como Sagitario A*, o Sgr A*, es posible uno de los más pequeños que conocemos de este tipo ya que parece poseer tan solo unos 4 millones de soles, albergando en el 0,01 por ciento de la masa total de la Vía Láctea, que se estima posee unos 50.000 millones de masas solares y un diámetro de tan solo 1.700 billones de kilómetros, en comparación con los cerca de 100.000 años luz de nuestra Vía Láctea

De esta forma, el agujero negro supermasivo situado en el centro de M60-UCD1 parece poseer unas cinco veces más masa que Sgr A*, albergando a su vez cerca del 15 por ciento de la masa total de su galaxia, que alcanza los 140 millones de soles.

“Es bastante sorprendente, dado que la Vía Láctea es 500 veces más grande y más de 1.000 veces más pesada que la galaxia enana M60-UCD1″ comento Seth.

“Creemos que esta fue una vez una gran galaxia con tal vez 10.000 millones de estrellas, pero luego paso muy cerca del centro de una galaxia aún más grande, M60, y en ese proceso todas las estrellas y la materia oscura en la parte exterior del la galaxia le fue arrancada y se convirtió en parte de M60″ señala.

De esta forma, Seth señala que M60-UCD1 puede estar condenada a unirse a M-60, aunque es difícil predecir cuándo ocurrirá debido a que se desconoce la órbita de esta galaxia enana alrededor de M60, una de las más grandes conocidas del Universo local.

“Con el tiempo, esta podría fusionarse con el centro de M60, que tiene un monstruoso agujero negro en ella, con 4.500 millones de masas solares, más de 1.000 veces más grande que el agujero negro supermasivo de nuestra galaxia. Cuando eso suceda, el agujero negro que encontrado en M60-UCD1 se fusionará con ese monstruoso agujero negro”.

Sin embargo, también señalan que podría existir otra posibilidad, que de hecho M60-UCD1 no poseería un agujero negro supermasivo en su centro, sino que en su lugar estaría poblada por una gran cantidad de tenues y masivas estrellas, aunque Seth señala que las observaciones revelaron que la mayor cantidad de masa parece estar concentrada en el centro de la galaxia, lo que indicaría la presencia de un objeto supermasivo.

Además, el equipo decidió estudiar M60-UCD1 debido a la publicación de un artículo que señalaba la presencia de una fuente de rayos X extremadamente denso en ella, emisiones que sugieren la presencia de gas siendo atraído por un agujero negro supermasivo a una velocidad consistente con la observada en otros agujeros negros supermasivos situados en galaxias mucho más grandes.

El trabajo ha sido publicado en la revista Nature.

espacioprofundo.es 17/09/14